Salud: el sector público y las absurdas comparaciones
Hace unos días, como parte de una precampaña que se lleva a cabo para ganar adeptos a un proyecto político, uno de los grupos económicos más ricos de México organizó unas ferias de la salud a las que asistieron unas 10 mil personas. En estas se aplicaron algunas vacunas, se hicieron mediciones de glucosa y presión arterial, se realizaron mastografías y se dieron consultas dentales y nutricionales.
Dicho grupo económico presumió la asistencia de miles de personas. Probablemente la falta de conocimiento de lo que significan las responsabilidades de salud en un país como el nuestro, lo llevaron a autofestejar estridentemente su iniciativa, y a contrastarla con las acciones que lleva a cabo el Gobierno de la República, para cuestionar a éste duramente con una narrativa falsa: “el gobierno sólo anuncia mientras el grupo económico en cuestión da resultados”.
No está mal que quienes han acumulado enormes fortunas aporten algo a los demás. Y es mejor cuando todo eso se hace sin un propósito político.
Ahora bien, la suma de iniciativas particulares como ésta no supera ni puede sustituir la gigantesca tarea que lleva a cabo el sector público de salud.
Nada más en 2025, la Secretaría de Salud, el IMSS, el IMSS-BIENESTAR y el ISSSTE, entregaron gratuitamente mil 194 millones de piezas de medicamentos y emplearon 426 millones de piezas de materiales de curación.
También aplicaron 88 millones de vacunas en el mismo lapso.
Ese año, IMSS, IMSS-BIENESTAR e ISSSTE dieron 156 millones de consultas generales y 45 millones de consultas de especialidad.
Es decir, en total, más de 200 millones de consultas médicas en un año.
Esas mismas tres instituciones públicas realizaron 2.8 millones de cirugías en 2025.
A todo ello habrá que sumar los números de los institutos locales de salud y seguridad social de los trabajadores de los gobiernos locales, así como los números de los servicios de salud de Pemex y las Fuerzas Armadas.
Además, deben contemplarse ahora, las 29 millones de visitas domiciliarias que han realizado 20 mil enfermeras del Programa Salud Casa por Casa, impulsado por la Presidenta Claudia Sheinbaum, para detectar y canalizar casos de hipertensión, diabetes y obesidad.
Que haya iniciativas particulares no está mal. Pero pretender comparar éstas con el volumen colosal de acciones de salud que realiza el Estado puede dejar muy mal parados a quienes lo hacen para buscar descalificar la impresionante actividad que realizan el Gobierno de la República, el sector público de salud y sus trabajadores, todos los días.
Martí Batres G.
Director general del ISSSTE
@martibatres
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