La ofensiva migratoria de Trump llega a las urnas entre temor e indignación

La ofensiva migratoria de Trump llega a las urnas entre temor e indignación

La del domingo 20 de septiembre fue una jornada de difícil digestión para la comunidad hispana de Estados Unidos. En tan sólo unas horas, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) tirotearon e hirieron de gravedad a Wilber Garcés, un venezolano en Austin; persiguieron a un guatemalteco residente en Michigan que acabó perdiendo la vida mientras huía en su coche; y arrestaron y golpearon a un ciudadano americano en Illinois al que confundieron con un sospechoso al que andaban buscando. Lejos de rebajar la intensidad, los agresivos operativos de inmigración del presidente Donald Trump se han seguido produciendo con frecuencia en varias partes del país, una campaña de deportación que podría jugar un papel determinante en las elecciones de noviembre donde se dirime el control de ambas cámaras del Congreso.

De hecho, fuentes citadas por The Daily Wire aseguran que los agentes del ICE han recibido órdenes de ceñirse a los arrestos de individuos con récords criminales y cesar la detención de otros inmigrantes indocumentados, incluyendo los que están en proceso de deportación. "Creemos que tiene que algo que ver con la cercanía de las elecciones", indicó la fuente. "Están tratando de calmar un poco las cosas antes de los comicios".

Desde el Gobierno niegan la información de forma categórica y afirman que mantendrán la mano dura. "Cualquiera que esté en el país de forma ilegal será arrestado y deportado", indicó un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional.

Unas jóvenes huyen de agentes del ICE en Fort Myers (Florida), el pasado mes de agosto.

Unas jóvenes huyen de agentes del ICE en Fort Myers (Florida), el pasado mes de agosto.ZUMA PRESS

La estrategia, sin embargo, cada vez cuenta con menos adeptos. Un sondeo de Associated Press indica que una mayoría (el 61%) de estadounidenses desaprueba la gestión gubernamental en materia de inmigración y que la promesa incumplida de perseguir tan sólo a inmigrantes indocumentados con antecedentes penales le está pasando factura. De acuerdo a una encuesta de Politico, un 50% considera que la campaña de deportaciones masivas de Trump ha ido demasiado lejos, incluyendo un cuarto de los votantes republicanos.

El punto de inflexión llegó en enero con la muerte de dos ciudadanos estadounidenses, Alex Pretti y Renée Good, que perdieron la vida tiroteados por agentes del ICE cuando protestaban en Minnesota por la persecución a inmigrantes en la región. Pese a la destitución de Kristi Noem al frente del Departamento de Seguridad Nacional en marzo y el aparente cambio de estrategia del Gobierno, con Markwayne Mullin al frente, un 48% de los encuestados cree que no se ha notado la diferencia.

Los recientes operativos son una buena muestra de ello, una cadena de incidentes que ha despertado una oleada de indignación. El viernes, un agente federal de Inmigración abrió fuego contra un dominicano en Brooklyn que iba con su hijo de cinco años en el coche. Una de las balas le dio en el cuello justo detrás de la oreja. Poco después fue trasladado a un hospital. Todo ello en el feudo de uno de los mayores defensores de la causa inmigrante, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, que condenó el acto de agresión contra el indocumentado.

"He estado hablando por teléfono con el presidente Trump y el secretario Mullin para negociar la liberación del hombre al que dispararon los agentes del ICE. Esas negociaciones no prosperaron. Hace apenas unos instantes, el ICE lo subió a un vehículo sin distintivos y se lo llevó rápidamente. Permítanme decirlo claramente: lo que ocurrió hoy es un atropello", señaló Mamdani.

A Coronado, que llevaba meses trabajando en la construcción para enviar dinero a su mujer y a sus tres hijos en Guatemala, le dieron el alto a bordo de su vehículo tras confundirlo con otro ciudadano guatemalteco al que estaba buscando el ICE. Presa del pánico, se dio a la fuga y acabó estrellando su coche contra un árbol, que ardió en llamas. Tenía 36 años.

Karla Barberi, una activista comunitaria que conocía al fallecido, explica a EL MUNDO que era un hombre "sencillo y trabajador que enviaba prácticamente hasta el último centavo que ganaba a su familia en Guatemala". Se alimentaba "sólo de frijoles y huevos todas las semanas" y tenía una sola sartén. "Vivía de forma muy humilde, centrado en buscar trabajo, incluso los domingos, porque sabía que las cosas con la comunidad indocumentada se habían puesto difíciles y no sabía cuánto tiempo le quedaba en Estados Unidos".

Ese domingo por la mañana, un testigo vio cómo los agentes del ICE iban persiguiendo a Coronado cuando se empotró contra un árbol con su coche. "Si el ICE lo perseguía y provocó su muerte, queremos justicia, aunque desconocemos muchos de los detalles de lo que sucedió", afirma Barberi. El ICE, por su parte, niega haber interactuado con el inmigrante. Su versión es que intentaron detener a Coronado "para confirmar la identidad del conductor" y que entonces huyó a gran velocidad. "Los agentes del ICE interrumpieron de inmediato la operación de control".

Agentes del ICE detienen a un hombre en Ventura (California), el pasado mes de julio.

Agentes del ICE detienen a un hombre en Ventura (California), el pasado mes de julio.AFP

Garcés sigue vivo pero aún tiene una bala en la espalda. Al venezolano de 28 años se le acercaron dos agentes del ICE cuando salía de un restaurante de Austin. Le pidieron que se bajara del coche y aunque quiso colaborar -según la versión de su abogado-, acabó siendo perseguido y recibiendo un disparo. Empleado como repartidor de comida, Garcés fue trasladado a un hospital donde se supone que debía ser operado. En lugar de eso, fue dado de alta cuatro horas después y llevado a un centro de detención. Su equipo legal cree que el Gobierno de Trump está poniendo su vida en riesgo. Washington ha respondido acusando a Garcés de agresión, resistencia a la autoridad e interferencia en el trabajo de los funcionarios federales al inmigrante.

En Illinois, un ciudadano estadounidense sin identificar acabó herido y tirado en el suelo mientras le arrestaban dos agentes del ICE, que le confundieron con un sospechoso de aspecto parecido al que andaban buscando. El Departamento de Seguridad Nacional indicó en un comunicado que al hombre "se le dieron órdenes específicas pero no colaboró y se negó a identificarse".

Cary López, nacida en Los Ángeles y embarazada de nueve meses, fue detenida el 8 de junio de 2025 en Hawthorne, California. Asegura que le retorcieron el brazo, la empujaron con el vientre contra una camioneta y la mantuvieron unas ocho horas esposada de pies y manos, con una cadena bajo la barriga, lo que, según su denuncia, le provocó un parto prematuro.

César García Hernández, profesor de Derecho de la Universidad de Ohio y experto en derechos civiles, está convencido de que Trump no hará cambio alguno en su política migratoria pese a la cercanía de las midterms y sus bajos niveles de aprobación.

"No hay ninguna razón para pensar que un presidente que se ha enfocado en tácticas agresivas y violentas contra la comunidad inmigrante, y al que le han funcionado bien en las urnas, vaya a cambiar ahora", afirma en una entrevista telefónica.

No sólo no espera un viraje de cara a las elecciones de noviembre, sino para el resto del mandato del republicano. "El Congreso ha aprobado una lluvia de millones para que esos agentes tengan todo el armamento que despliegan en calles por todo el país", recuerda. "Han tomado a los migrantes como un peligro, como una amenaza para Estados Unidos, y la retórica no va variar".

Jorge Mario Cabrera, portavoz de la Coalición por los Derechos Humanos del Inmigrante de Los Ángeles (CHIRLA, por sus siglas en inglés), coincide con García. "Van a seguir igual porque han visto que les ha dado resultado esta campaña de terror contra los inmigrantes, manteniendo el miedo incluso en los centros de votaciones en noviembre, para meter más presión".

Sí espera un voto de castigo, especialmente de los votantes latinos que apoyaron a Trump durante las presidenciales de 2024. "Creo que el pueblo estadounidense se ha dado cuenta de lo crueles y violentos que han sido con la comunidad de inmigrantes y se lo van a hacer pagar en las urnas".