¿Quién puede decidir cómo voy a morir?
Silvia García interpuso un amparo para pelear por un derecho. Hasta ahí, la historia podría ser la de cualquier otra, la diferencia es que el derecho que Silvia quiere pelear es el de morir con dignidad.
Silvia hoy no está enferma. Pero estuvo diagnosticada con cáncer de mama y ahora está en remisión. Ella hoy no tiene que tomar una decisión, pero dijo en entrevista: “los tiempos legislativos no saben sobre legislación”, por lo que inició una lucha para garantizarse un derecho.
Su pelea por una muerte que no sea prolongada y llena de sufrimiento no viene de la nada. Su hermana murió después de una larga agonía a consecuencia del cáncer y ella la acompañó en todo el proceso.
A partir de ello, dijo, tuvo claro qué era lo que no quería para el final de su vida. La pelea no es solo de ella. Inició un proceso legal desde hace varios años de la mano con las organizaciones México Igualitario y Proyecto Luciérnaga. Ambas buscan la posibilidad de garantizar por ley el derecho a una muerte digna.
Su amparo fue atraído por la Suprema Corte de Justicia y con ello se abre la posibilidad de discutir de manera específica sobre este derecho.
Es la primera vez que podría debatirse en las leyes mexicanas esa posibilidad. Sin embargo, no hay plazos definitivos. Lo mismo podría discutirse en la siguiente sesión que en unos años. Por eso la importancia de empujar el tema y de plantear la urgencia de este con los ministros.
Porque el hecho de que el derecho no esté regulado no significa que las personas no lo busquen, pero siempre que falta un marco legal se abre la puerta a la clandestinidad y con ello al abuso y al fraude.
Ninde Monre una de las abogadas que acompaña el proceso, asegura que jurídicamente el argumento hace sentido. La constitución establece el derecho a la libre personalidad y la regulación y penalización específica que hay viene de una sobrerregulación en una ley de cuidados paliativos.
Por eso la duda genuina hoy la tomo de uno de los abogados que está involucrado en los litigios: ¿el Estado puede obligarnos a estar vivos?
En una encuesta realizada por la asociación civil Por el derecho a morir con dignidad, sabemos que 7 de cada 10 mexicanos están a favor de aplicar medicamentos si hay dolor insoportable a pesar de que puedan acortar la vida.
El desarrollo de una enfermedad terminal acaba por deteriorar no solo al paciente, sino a su entorno familiar y de amigos en varios niveles, desde el económico, el emocional y físico.
Si hay un camino que no obliga a nadie a tomarlo, ¿no sería mejor tener la oportunidad de partir de aquí en paz? Ojalá sea una discusión que podamos tomar de manera libre e informada pronto.
@Micmoya