Playa de los Genoveses, el rincón más salvaje del Cabo de Gata

Playa de los Genoveses, el rincón más salvaje del Cabo de Gata

A pocos kilómetros de San José, la costa almeriense cambia por completo de aspecto. El paisaje se vuelve volcánico, las dunas se mezclan con el esparto y el tomillo y una enorme bahía de arena dorada se abre frente al Mediterráneo. Es la playa de los Genoveses, uno de los grandes tesoros del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar y el comienzo de un recorrido que lleva hasta Mónsul por uno de los tramos más espectaculares del litoral almeriense.

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Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar de Almería© Shutterstock

Una gran bahía de arena dorada entre volcanes

El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar conserva 63 kilómetros de costa prácticamente intacta, con medio centenar de playas y calas que han quedado al margen del desarrollo urbanístico. En muchas de ellas, llegar hasta la orilla requiere caminar, una dificultad que se convierte precisamente en parte de su encanto.

Los Genoveses es uno de esos lugares. Más de un kilómetro de arena fina y dorada ocupa el fondo de una amplia bahía, rodeada por un paisaje árido en el que aparecen palmitos, pitas, chumberas, esparto y flores silvestres. El contraste entre la vegetación de aspecto casi desértico, las dunas y el azul del Mediterráneo es una de las imágenes más características de esta zona de Almería. En el extremo sur se levanta el Morrón de los Genoveses, un cerro desde cuya cima se obtiene una de las mejores perspectivas de la bahía.

Playa de Los Genoveses en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar de Almería© Shutterstock
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El paseo que convierte la llegada en parte del viaje

Desde San José, el núcleo habitado más próximo, hay unos tres kilómetros hasta la playa. 

Se puede llegar caminando por distintos senderos. Uno más cómodo, que se adentra en el paisaje, y otro que sigue un recorrido más cercano al litoral y resulta más abrupto. Tomillo, lavanda y esparto acompañan el camino, mientras las dunas recuerdan que estamos ante una de las costas más áridas del Mediterráneo español. 

También se puede llegar en coche hasta un aparcamiento situado a unos 500 metros de la playa, aunque el acceso rodado está sujeto a regulación durante buena parte del verano.

Playa de Los Genoveses en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar de Almería© Shutterstock

Del Lance del Perro a Mónsul: el gran paseo por la costa

Quienes quieran seguir caminando pueden continuar por el sendero que bordea los acantilados. En unos 45 minutos se alcanza la cala del Lance del Perro, mucho más pequeña y solitaria, reconocible por las columnas de basalto que emergen de la arena. Es uno de esos lugares donde se comprende mejor el origen volcánico de Cabo de Gata. Las formaciones de roca negra y las paredes que caen hacia el Mediterráneo recuerdan que este paisaje no se parece por casualidad a un desierto junto al mar.

El camino continúa hacia las playas del Barronal y Mónsul, completando uno de los recorridos costeros más atractivos del parque natural.

Mónsul, la otra gran playa del Cabo de Gata

Si los Genoveses representa la amplitud y la sensación de naturaleza intacta, Mónsul aporta uno de los paisajes más reconocibles del parque. La playa está protegida por la célebre Peineta, una formación volcánica que se adentra en el mar y que, con sus huecos y recovecos, se ha convertido en una de las imágenes más fotografiadas de Cabo de Gata.

monsul playa almeria© @ Shutterstock
monsul playa almeria

Su fotogenia tampoco ha pasado desapercibida para el cine y la música. Mónsul ha servido de escenario para películas, videoclips y otros rodajes, entre ellos el videoclip de Ave María, de David Bisbal, y escenas de Indiana Jones y la última cruzada, protagonizada por Sean Connery y Harrison Ford.

Una playa sin servicios: aquí hay que venir preparado

Los Genoveses conserva su carácter virgen precisamente porque no hay construcciones ni servicios de playa. No hay chiringuitos donde comprar agua ni restaurantes a los que recurrir cuando aprieta el calor, por lo que conviene organizar la visita antes de salir.

Hay que llevar suficiente agua, comida, protección solar y todo lo necesario para pasar unas horas junto al mar. También es importante respetar el entorno y no abandonar residuos.

El mejor momento para disfrutar del paisaje puede ser a primera hora o al final de la tarde, cuando la luz transforma la arena y las laderas volcánicas y el calor resulta más llevadero.

Playa de los Genoveses, Cabo de Gata, Almería© © antonio ciero reina
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Un paisaje que se disfruta también desde lo alto

Además del Morrón de los Genoveses, hay que pasar por otros rincones de esta costa, como el mirador de la Amatista, un antiguo puesto de vigilancia situado entre La Isleta del Moro y Rodalquilar. Desde aquí se contempla una de las panorámicas más impresionantes del parque, con el Pico de los Frailes recortándose en la distancia.

Y si apetece continuar descubriendo el paisaje volcánico, merece la pena acercarse a Los Escullos, donde la duna fósil que se asoma al mar constituye otro de los grandes ejemplos de la geología de Cabo de Gata.

Playa de Mónsul, Almería© Shutterstock
Playa de Mónsul.

Antes de visitar la playa de los Genoveses

  • Tipo de playa: Playa virgen de arena fina y dorada, rodeada de dunas y paisaje volcánico.
  • Longitud: Algo más de 1 kilómetro y unos 80 metros de anchura.
  • Acceso y aparcamiento: Se puede llegar a pie desde San José o en coche hasta un aparcamiento situado a unos 500 metros de la orilla. En verano el acceso está regulado, por lo que conviene informarse antes de ir.
  • Ideal para: Quienes buscan naturaleza, tranquilidad y una playa sin construcciones ni servicios alrededor.
  • Actividades: Senderismo por el litoral, paseos por la bahía, baño y recorridos hacia Lance del Perro, Barronal y Mónsul.
  • Imprescindible llevar: Agua, comida, protección solar y todo lo necesario para pasar el día, ya que la playa no dispone de servicios.
  • Mejor momento para disfrutarla: A primera hora de la mañana o al final de la tarde, cuando hay menos calor y la luz realza el paisaje volcánico.
  • No te pierdas: La panorámica desde el Morrón de los Genoveses y el paseo costero hasta Mónsul.

La costa más espectacular continúa más allá de los Genoveses

Los Genoveses no es un destino aislado, sino una magnífica puerta de entrada para recorrer el litoral del parque. Hacia el norte aparecen Los Escullos, La Isleta del Moro y Rodalquilar, mientras que hacia el sur se suceden Mónsul y las pequeñas calas que jalonan la costa.

En Los Escullos, la playa del Arco se extiende junto a una espectacular duna fósil. Más adelante aparecen las calas del Embarcadero, cuyos fondos marinos, con rocas y praderas de posidonia, son especialmente apreciados por los aficionados al buceo.

Níjar, entre casas blancas y artesanía

Para completar la escapada, hay que reservar tiempo para Níjar, uno de los pueblos con más personalidad del interior almeriense. Su estructura urbana conserva el trazado de origen árabe, con calles estrechas y laberínticas, casas blancas, una iglesia de tradición mudéjar y pequeñas tiendas donde encontrar las características jarapas artesanales.

Es un buen contrapunto al paisaje abierto y salvaje del litoral: después del mar, las dunas y los volcanes, las calles de Níjar permiten descubrir otra de las caras de esta comarca.

Calles de Nijar.,Almería© Shutterstock

Carboneras y la historia de la costa

En dirección norte, Carboneras combina tradición marinera y patrimonio. Entre sus lugares de interés están el castillo de San Andrés, el puerto pesquero y el Centro de Interpretación del Molino de Viento, además del faro y la torre vigía de Mesa Roldán. 

Agua Amarga, Almería© Shutterstock
Poco más de 500 metros tiene la playa urbana del pueblo.

Agua Amarga y la cala de Enmedio

Otro de los lugares que merece una visita es Agua Amarga, antigua aldea de pescadores que conserva buena parte de su encanto gracias a sus casas encaladas, pequeños comercios, hoteles y ambiente marinero. Desde aquí parte un sencillo sendero que, en unos 30 minutos, conduce hasta la cala de Enmedio, una pequeña joya escondida entre acantilados blancos de formas caprichosas y aguas de un intenso color turquesa.

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