Latinos resienten más el azote antimigrante de Donald Trump

Latinos resienten más el azote antimigrante de Donald Trump

Los latinos se han convertido en el principal grupo afectado por la ofensiva migratoria del gobierno de Donald Trump. Entre enero y octubre de 2025 representaron 91 por ciento de los arrestos realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y 96 por ciento de las deportaciones, pese a constituir entre 76 y 80 por ciento de la población indocumentada en Estados Unidos.

Los datos forman parte de un informe de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), elaborado con base en estudios de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), el Pew Research Center y el proyecto TRAC de la Universidad de Syracuse. En ese periodo, el ICE detuvo a más de 187 mil personas y expulsó del país a unas 126 mil.

El perfil de los detenidos también cambió. Al 11 de julio, el 70.6 por ciento de las 65 mil 765 personas bajo custodia del ICE no contaba con una condena penal, según TRAC. El dato contradice el argumento de la administración Trump de que las operaciones están enfocadas en criminales peligrosos.

De acuerdo con el análisis de UCLA, las detenciones de latinos sin antecedentes aumentaron seis veces respecto al último año del gobierno anterior, impulsadas por operativos en centros de trabajo y espacios públicos.

Una encuesta del Pew Research Center, realizada entre casi 5 mil adultos latinos, reveló que 52 por ciento teme que un familiar o conocido sea deportado, 47 por ciento considera que su comunidad es menos segura y casi uno de cada cinco modificó sus actividades diarias por miedo a los operativos migratorios.

Organizaciones defensoras de derechos han documentado casos de ciudadanos y residentes legales afectados durante las redadas. La ACLU señaló el caso del colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero, quien tenía permiso de trabajo y murió durante una intervención en Maine, aunque no era el objetivo del operativo.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha rechazado las acusaciones de discriminación y asegura que las detenciones se basan en la situación migratoria de las personas, no en su origen étnico.

La presión migratoria también tiene efectos económicos. Un estudio de UCLA estimó que nueve corredores comerciales de Los Ángeles perdieron 3.16 millones de dólares tras operativos realizados en zonas cercanas.