Las dos cartas, los dos López
El anuncio del retiro de la visa a Andrés Manuel López Beltrán cimbró al movimiento de la 4T, no porque se trate de un personaje más, sino del hijo al que Andrés Manuel López Obrador le quiso heredar el movimiento. Si algo le duele al expresidente, son sus hijos.
Quizá eso y no el señalamiento a gobernantes morenistas de posibles nexos criminales, ni la presión de Estados Unidos al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, fue lo que lo motivó el pasado 3 de junio a publicar un extenso documento para decir “que regrese el otro Trump”, con el que coincidió en mandatos.
El escrito de López Obrador no fue una reflexión espontánea. Salió a la luz justo en el momento en el que, de acuerdo a varios colegas, ya le había sido cancelado el documento a “Andy” López Beltrán. AMLO sostenía que los ataques por parte del gobierno de Trump no correspondían a un interés real por combatir el narcotráfico, sino a un cálculo político para debilitar a Morena y favorecer a la oposición con el fin de que lleguen gobiernos a modo.
Además blindaba políticamente a la presidenta Claudia Sheinbaum, exponía la narrativa del “intervencionismo” para la base morenista y lanzaba la señal a Washington de que el movimiento iba a responder públicamente.
La carta de “Andy” de hace 3 días, toma esa misma narrativa y la lleva al terreno personal. Al hacer público el retiro de la visa, no se limita a informar del hecho, sino que complementa el mensaje del documento de su padre en junio, al dirigirse directamente a Donald Trump, señalar por su nombre a Marco Rubio y Christopher Landau y calificar la medida como “una burda y perversa canallada” y un acto “al estilo hitleriano”.
El paralelismo entre ambos textos no es casual. Las coincidencias de encuadre, tono y hasta las referencias históricas llevan un tronco común. Son el mismo argumento escrito dos veces.
La diferencia está en la función de las cartas. AMLO habla como la figura patriarca del movimiento, fijando la línea para toda la base. Andy habla como un individuo agraviado que busca el capital político propio. No es casualidad que la misiva esté fechada en Teapa, ciudad ubicada en el distrito al que aspira representar en la Cámara de Diputados.
Desea convertir un trámite administrativo en la insignia de resistencia frente al electorado que necesita conquistar en 2027. Por eso se entiende que gobernadores, alcaldes y diputados en funciones se envuelan en la bandera de la soberanía nacional para articuar un mensaje nacionalista de cara a la dura contienda que enfrentarán en junio del próximo año para el congreso y 17 gubernaturas.
Morena va a convertir a cada señalado sin pruebas en un mártir de la lucha del movimiento por no ser un entreguista más al gobierno de Estados Unidos.
Ambos documentos evitan cuidadosamente responder la pregunta de fondo: ¿por qué Washington ha concentrado estas medidas en figuras de un mismo movimiento? Los vacíos se van llenando.
POR CARLOS ZÚÑIGA PÉREZ
COLABORADOR
@CARLOSZUP
MAAZ