La NBA de Michael Jordan fue de mayor nivel a la de los triples, asegura Travis Best
Travis Best, un tipo sencillo, de estatura muy inferior al promedio de la NBA, estuvo de visita en EL HERALDO. Compartió sus reflexiones sobre el basquetbol que le tocó vivir. Conoce mejor que nadie dos versiones de esta liga.
El baloncesto que se jugaba con el físico, con el cuerpo, con menos posesiones y con el triple como un recurso, no como una identidad. El actual, dice, es mucho más atlético y marcado por el tiro exterior. Desde esa comparación, el exbase de los Indiana Pacers reivindica una época en la que cada jugada parecía tener otro peso.
Best vivió aquella época desde uno de sus escenarios más exigentes. En 1998, los Pacers llevaron a los Chicago Bulls -mismo quinteto con el que jugaría años después- de Michael Jordan al límite, hasta el séptimo partido de las Finales de la Conferencia Este. Dos años más tarde, Indiana volvió a la definición del Este y alcanzó las Finales de la NBA, donde se cruzó con los Lakers de Shaquille O'Neal y un joven Kobe Bryant. Los angelinos se quedaron con el título en seis partidos, y después se convirtieron en el último tricampeón del circuito.
"Era un baloncesto más físico", resume Best al recordar sus años mozos.
Una liga en la que el contacto, el juego de media cancha y la defensa tenían un protagonismo primordial en la duela, muy diferente al ritmo actual, en especial a la cantidad de posesiones y disparos de larga distancia que dominan el juego.
También fue una generación de enormes maestros. Best reconoce haber aprendido mucho compartiendo cancha con jugadores como Reggie Miller, Dirk Nowitzki, Jason Kidd, Vince Carter y Steve Nash. Cada uno, desde su estilo, su filosofía, aportó lecciones que ayudaron a formar al hombre que llegó a competir en Indiana, Chicago, Dallas, Miami y Nueva Jersey.
JORDAN, EL GOAT
Pero si hay una discusión en la que Best no titubea, así como si estuviera en la línea de tiro libre, es la del talento de Michael Jordan. Para el basquetbolista, el seis veces campeón con Chicago no tiene nada que envidiarle a Stephen Curry cuando se habla de lanzar con precisión a la canasta. Lo coloca, junto con Larry Bird -su entrenador por aquellos años en Indiana- y los grandes tiradores de la historia, en una categoría especial para los amantes del deporte ráfaga.
Y cuando llega la pregunta inevitable —¿quién es el mejor?— tampoco necesita demasiado tiempo para responder. MJ está por encima de Kobe Bryant y LeBron James en esa conversación. Entre estos dos últimos, lanzó el triple y se queda con Kobe antes de sonar la chicharra: prefiere su estilo, su agresividad, esa obsesión por atacar el aro y liquidarte sin piedad.
La NBA cambió, evolucionó hacia un baloncesto de ida y vuelta. Hay más velocidad, más espacio y más lanzamientos de tres. También se transformó en una competencia mucho más internacional: hoy los planteles están llenos de talento venido de Europa, Latinoamérica, África y Asia, algo que en la época de Best era mucho menos común. Pero para el exbase, hay cosas que no cambian en el perímetro: la competitividad, el carácter y la grandeza de los jugadores que hicieron historia.
Foto: Yaretzi Osnaya
MAAZ