Casi 2 mil personas trasladan a pie un histórico castillo japonés | FOTOS
Cerca de 1,800 voluntarios participaron en el traslado del castillo de Hirosaki, una construcción de aproximadamente 400 toneladas que está siendo reubicada como parte de un proyecto de restauración.
El castillo, ubicado en la prefectura de Aomori, al norte de la isla de Honshu, fue desplazado de su posición original para permitir la reparación de un muro que resultó dañado por un terremoto.
El pasado 26 de agosto, los participantes tiraron de largas cuerdas para desplazar la estructura más de 1.8 metros mediante una técnica tradicional japonesa conocida como hikiya. Noticias Relacionadas
¿Por qué movieron el castillo de Hirosaki?
El traslado forma parte de un proyecto de conservación del castillo y de las estructuras que lo rodean. Para reparar el muro cercano fue necesario mover temporalmente el edificio de su ubicación original.
De acuerdo con información de los medios internacionales, alrededor de 2,185 piedras del muro tuvieron que ser desmontadas y posteriormente colocadas nuevamente en sus posiciones originales.
Los trabajos de reconstrucción del muro terminaron en diciembre de 2024, por lo que ahora el castillo puede regresar al sitio que ocupaba antes de las obras.

La decisión de no desmontar el edificio también responde a su valor histórico. Kensuke Hayasaka, responsable de la división de parques y espacios verdes de la ciudad de Hirosaki, explicó que el método fue elegido porque el castillo está considerado un bien cultural importante designado a nivel nacional.
¿Qué es la técnica hikiya?
El hikiya es una técnica tradicional japonesa utilizada para trasladar edificios completos sin desmontarlos. El procedimiento consiste en colocar la estructura sobre elementos que permiten su desplazamiento, como rodillos o sistemas de deslizamiento, y moverla lentamente hasta su nueva ubicación.
En el caso del castillo de Hirosaki, las cuerdas permitieron que cientos de personas participaran directamente en el movimiento de la construcción. Se trata de la primera vez en más de un siglo que esta técnica tradicional se utiliza para trasladar una construcción de este tipo.

8 mil personas solicitaron participar
Aunque alrededor de 1,800 personas pudieron formar parte de la operación, el interés fue mucho mayor. Hayasaka explicó a The Guardian que recibieron aproximadamente 8,000 solicitudes para ocupar las 1,800 plazas disponibles, es decir, cerca de cuatro solicitudes por cada lugar.
Las solicitudes no llegaron únicamente de habitantes de Hirosaki. También hubo personas de distintas partes de Japón y de otros países, incluidos participantes del sudeste asiático, Europa y Norteamérica.
Después de la participación de los voluntarios, maquinaria especializada moverá el castillo los últimos 73 metros hasta colocarlo nuevamente sobre su base original. Una vez en su posición, comenzará la siguiente etapa de conservación del edificio. El castillo será cubierto mientras avanzan los trabajos de restauración.

Las autoridades de Hirosaki estiman que el proyecto completo terminará en 2033, año en que está previsto que el castillo vuelva a recibir visitantes.