La granada, más allá del postre: 5 razones para incluirla en tus ensaladas de otoño y aprovechar todos sus beneficios
El otoño trae consigo frutos de temporada como las castañas, los caquis, los membrillos o las granadas. Hoy vamos a centrarnos en estas últimas para convertirlas, esta vez, en ingrediente de recetas saladas. Y es que la versatilidad de la granada va más allá de lo que muchas veces podemos pensar. Una fruta de origen asiático, que nos encanta meter en la cesta de la compra durante esta época del año.
¿QUÉ PROPIEDADES NUTRICIONALES TIENE LA GRANADA?
- Aporta fibra. Sus pequeños granos contienen fibra, un nutriente que contribuye al funcionamiento normal del tránsito intestinal y que ayuda a aumentar la sensación de saciedad. Incorporarla a una ensalada es una forma sencilla de sumar variedad a la alimentación.
- Contiene vitamina C. Esta fruta aporta vitamina C, que contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario, a la formación de colágeno y a la protección de las células frente al daño oxidativo. Su contenido puede variar según la variedad y el grado de maduración.
- Compuestos antioxidantes. La granada contiene polifenoles, entre ellos las antocianinas, responsables de parte de su característico color rojizo.
- Es una fruta rica en agua. La granada tiene un elevado contenido en agua, por lo que contribuye a la hidratación diaria. Además, su sabor dulce y ligeramente ácido permite aportar frescura a los platos sin necesidad de recurrir a ingredientes más elaborados.
- Calorías. La granada es una fruta con un aporte calórico moderado (83 kcal por cada 100 gramos de granos comestibles), por lo que resulta una buena opción para dar sabor, color y textura a las ensaladas sin incrementar demasiado su valor energético.
RAZONES POR LAS QUE LA GRANADA FUNCIONA BIEN COMO INGREDIENTE DE ENSALADAS
1. Contraste de texturas. Una de las grandes ventajas de la granada es que sus pequeños granos estallan suavemente al morderlos y liberan su jugo, de forma que aporta un interesante contraste crujiente.
2. Equilibra los sabores dulces, salados y ácidos. Su sabor combina notas dulces con un punto de acidez que encaja especialmente bien en ensaladas con ingredientes salados o de sabor intenso.
3. Combina bien con los ingredientes otoñales. La granada encuentra en los productos de temporada algunos de sus mejores compañeros. Funciona especialmente bien con calabaza asada, boniato, setas, remolacha, col lombarda o espinacas. También armoniza con la pera, la manzana y las nueces.
4. Añade color y hace los platos más apetecibles. Sus granos de color rojo intenso aportan un atractivo contraste visual sobre las hojas verdes, los cereales o las verduras asadas. Basta con repartir un puñado por encima de la ensalada para darle un aspecto más vistoso, algo especialmente interesante cuando queremos preparar platos sencillos que también entren por los ojos.
5. Permite preparar aliños originales. La granada no solo funciona como ingrediente sólido: su zumo también puede utilizarse para elaborar vinagretas caseras. Mezclado con aceite de oliva virgen extra, un poco de vinagre o zumo de limón y una pizca de sal, aporta un matiz afrutado que combina muy bien con las ensaladas de hojas verdes, frutos secos y quesos.
RECETAS DE ENSALADAS CON GRANADA
Pasamos ya a la parte práctica con algunas ideas para incorporar la granada a tus ensaladas de otoño. Para acceder a su modo de elaboración, solo tienes que clicar en los botones de Leer más.
A esta ensalada, perfecta para los meses de otoño e invierno, le ponemos hojas variadas de lechuga, granos de granada, rodajas de manzana y nueces pecanas. La aliñamos con una vinagreta clásica. Puedes agregarle también queso feta o, si eres vegano, unos daditos de tofu, a tu gusto.
Si te gustan las ensaladas que incluyen fruta entre sus ingredientes, echa un ojo a esta receta, tan sencilla como sabrosa y, además, muy saludable. Como ingrediente base utilizaremos hojas tiernas de espinacas frescas, a las que sumaremos la dulzura y el toque 'crunchy' de la manzana Fuji y de los granos de granada.
El bulgur es el grano del trigo que se cuece a medias (hirviéndolo parcialmente o bien cocinándolo al vapor), se seca y se agrieta o se pisa. Es una base fantástica para preparar ensaladas de lo más variadas. En este caso vamos a mezclarlo con granada y con garbanzos.
Sumamos aquí dos productos otoñales: el caqui y la granada. Frutas protagonistas de esta ensalada a la que añadimos también queso mozzarella, pistachos y lechuga.
Las gambas y el aguacate son los productos estrella de esta ensalada a la que también vamos a sumar unos granos de granada, lechuga, tomate y rabanitos. La tendremos lista en cuestión de minutos porque, además, vamos a comprar la gamba ya cocida. Pero, por supuesto, puedes comprarla fresca y cocerla de manera muy sencilla en casa.
Usamos aquí calabaza y granada para preparar una ensalada templada. También le pondremos rúcula y aderezaremos esta ensalada con una vinagreta de naranja y nueces.
Nos encantan las ensaladas vistosas, coloridas, ricas y fáciles de preparar. Y este es un buen ejemplo de todo ello. Lleva garbanzos, granada, rúcula, cebolla morada y pimiento rojo asado en el microondas.
Una ensalada ideal para el otoño e invierno con productos propios de los meses más fríos: peras, granadas, castañas... Los canónigos serán la verdura protagonista. Aliñaremos con un aceite de oliva virgen extra de la variedad Picual y vinagre de Jerez.
Su rico dulzor hace que las mandarinas sean una de las frutas favoritas de pequeños y mayores durante el otoño e invierno. Pero también podemos emplearlas como ingrediente de ensaladas tan apetecibles como esta (a la que vamos a añadir también granada, otra fruta típica de los meses más fríos) y un poco de mozzarella.
Además de la granada, esta ensalada también lleva pollo, rúcula y una vinagreta con vinagre balsámico, un toque de salsa de soja y otro de miel.


,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)