Giorgia Meloni aprueba medidas más estrictas para reprimir las protestas tras los disturbios de Milán

Giorgia Meloni aprueba medidas más estrictas para reprimir las protestas tras los disturbios de Milán

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El Gobierno y la Justicia de Italia afrontan el clima de disturbios que ha afectado en los últimos días al país, con el objetivo de evitar que se repitan los mismos episodios el próximo fin de semana. Roma anunció este martes nuevas medidas de seguridad destinadas a hacer frente al tipo de protestas violentas que causaron daños en el céntrico barrio comercial de Milán, cuando el fin de semana unos alborotadores, muchos de ellos menores de edad, saquearon tiendas e incendiaron propiedades.

Un decreto del Gobierno prevé el despliegue de 500 soldados adicionales en Milán hasta finales de año, en apoyo a las fuerzas policiales para evitar nuevos disturbios.

En un vídeo publicado en las redes sociales, Giorgia Meloni afirmó que la presencia de tantos jóvenes alborotadores era "dolorosa y aterradora". "Los jóvenes... vinieron a la plaza para destrozar cosas, robar y grabarse mientras lo hacían", declaró Meloni. "Se trata de un fenómeno que debemos abordar con seriedad, también para evitar que esas imágenes se conviertan en un modelo a imitar para otros".

El decreto tipifica además como nuevo delito la participación violenta en una manifestación, castigada con hasta cinco años de prisión y una multa de hasta 20.000 euros (22 500 dólares), informa AP. Las penas se agravan si los infractores se cubren el rostro o si alguien resulta herido. Los manifestantes serán responsables de pagar los daños materiales, y los padres responderán por los daños causados por menores, señaló Meloni.

El decreto, que debe ser convertido en ley por el Parlamento en un plazo de 60 días, también presume automáticamente que cualquier persona mayor de 14 años es capaz de comprender sus propias acciones, salvo que se demuestre lo contrario. Hasta ahora, correspondía a un juez determinar esto. Meloni también afirmó que el Gobierno añadiría nuevas plazas en los centros de detención y más jueces al sistema de justicia juvenil.

Riesgo "alto"

Fabrizio Filice, juez instructor de Milán, en su informe relativo a la detención de cuatro menores que seguirán en prisión con imputaciones de devastación y saqueo, asegura que hay un riesgo "muy alto" de que los disturbios "vuelvan a ocurrir de nuevo a corto plazo". Para el magistrado, hay un perfil "violento e insurreccional" entre los protagonistas de los altercados de los últimos días.

El alcalde de Milán, el socialdemócrata Giuseppe Sala, admite estar "preocupado" por la situación de cara al próximo fin de semana. Muchos de los responsables de las protestas están promoviendo, de hecho, manifestaciones semanales, todos los sábados, en contra del actual Ejecutivo de Meloni. Sala, igualmente, hace una reflexión más amplia del clima de disturbios: "Me preocupa que esta situación, que nace también a raíz de un malestar que todos nosotros no podemos no ver, se enfoque sólo en las violencias y en la represión de las mismas", asegura. Y añade: "La política, con sabiduría, tiene que afrontar también las causas y el origen" de ese malestar, "sin buenismo ni indulgencia, pero con espíritu crítico".

A lo largo de la mañana del miércoles, el alcalde y el delegado de Gobierno en Milán mantendrán una reunión con el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, para hacer frente a las prioridades de orden público de los próximos días.

Mientras tanto, el principal sindicato italiano, CGIL, ha convocado una manifestación en Milán ester miércoles por la tarde para "contrastar las desigualdades y las injusticias y para construir una sociedad más justa". Los sindicalistas confirman que "los hechos que han afectado a Milán el sábado y el domingo son muy graves" y "las destrucción, el vandalismo y los saqueos son hechos inaceptables, que hay que condenar, y que no tienen nada que ver con el disentimiento, la libertad de expresión y la protesta social".