La gran noche de los Windsor junto al sultán de Omán: los invitados, las ausencias y los detalles de una histórica cena de Estado

La gran noche de los Windsor junto al sultán de Omán: los invitados, las ausencias y los detalles de una histórica cena de Estado

El primer día de la visita de Estado del sultán de Omán al Reino Unido culminó con una gran cena de gala en la sala de San Jorge del Castillo de Windsor, que se transformó para acoger un banquete del más alto nivel. Una velada en la que los reyes Carlos y Camilla fueron los anfitriones y en la que el príncipe Guillermo y Kate Middleton se mostraron como un frente común. Desgranamos todas las ausencias, los invitados y todos los detalles de una noche que ya es parte de la historia. 

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Comitiva en el Castillo de Windsor para la cena de gala en honor del sultán de Omán© Getty Images
Comitiva en el Castillo de Windsor para la cena de gala en honor del sultán de Omán

Los invitados, de primer nivel

Además del sultán de Omán y de todos los miembros de su delegación, incluido el príncipe heredero de Omán Sayyid Theyazin bin Haitham Al Said, los reyes Carlos y Camilla de Reino Unido fueron los anfitriones de esta cena en compañía de los príncipes de Gales, dos auténticos príncipes de Disney. La princesa Ana llevó la tiara Meandro, la misma que llevó su hija, Zara Tindall en su boda con Mark Tindall que en origen fue de la princesa Alicia de Battenberg, que la recibió como regalo de bodas al casarse con el príncipe Andrés de Grecia y Dinamarca. Después llegó al Reino Unido, e Isabel II decidió cedérsela a su hija, que la ha llevado en numerosas ocasiones oficiales como estas. Ana estuvo acompañada por su marido, Sir Tim Laurence, y junto a ellos los duques de Gloucester. En total, 160 invitados que disfrutaron de una noche histórica. 

El sultán de Omán con el rey Carlos en la cena de Estado en Windsor el 20 de octubre de 2026© Getty Images
El sultán de Omán con el rey Carlos en la cena de Estado en Windsor el 20 de octubre de 2026

Las 3 grandes ausencias

Por parte de la Familia Real británica, los dos grandes ausentes fueron los duques de Edimburgo, el príncipe Eduardo y Sophie. Lo llamativo es que ambos sí participaron en los actos oficiales de la mañana, incluido el almuerzo privado y la exposición de objetos de la Royal Collection, pero no acudieron a la cena de gala. Según el Daily Express, la pareja tenía un compromiso previo y se encontraba recuperándose de un reciente viaje internacional. Además, tienen previsto viajar a Finlandia la próxima semana. La otra gran ausencia fue la de la esposa del sultán, Sayyuda Ahad bin Abdullah, la Honorable Dama de Omán, título que eligió en lugar del de sultana y que poco a poco va participando en la agenda oficial e internacional de su marido, aunque, de momento, de forma bastante discreta. 

Panorámica del Salón de San Jorge del Castillo de Windsor
Panorámica del Salón de San Jorge del Castillo de Windsor

Los detalles y las curiosidades: del orgullo del Rey a su discurso en árabe

El rey Carlos expresó su orgullo por su heredero, el príncipe Guillermo, durante este banquete de Estado. "Nuestras relaciones son de suma importancia y, en este sentido, me ha complacido especialmente ver a nuestros hijos convertirse en patrocinadores conjuntos de la Expedición Joya de Arabia. Pocas cosas pueden ser un símbolo de éxito más gratificante que una relación viva que se transmite de una generación a la siguiente". Carlos III pronunció parte de su discurso en árabe. Las damas de los Windsor brillaron con sus mejores joyas y diademas. Kate Middleton también deslumbró con una pulsera de diamantes muy poco vista. La mesa tenía una longitud de 47 metros y uno de los detalles más emotivos es que en la decoración se usaron granadas procedentes de un árbol que el príncipe Felipe de Edimburgo plantó hace más de 50 años en los jardines del Castillo de Widsor. Estos frutos se colocaron alrededor de un candelabro dorado de San Jorge y el Drago, frente a los asientos del Rey y del sultán. Toda la vajilla y cristalería, hasta los saleros, llevaban el monograma de Carlos III. Se usó una cubertería de 1.452 piezas y en lugar de cóctel, se reinterpretó el kahwa, el café especiado tradicional omaní. Además, el sultán brindó sin alcohol. El menú que se degustó fue un entrante con langostinos de Escocia y cangrejo de Cornualles con aguacate y consomé de tomate. Como plato principal, faisán de Windsor asado en cazuela de membrillo especiado, col rellena y patatas fondant con salsa de mostaza de Dijon. De postre, Alaska horneada individual con ciruelas de Balmoral y helado de miel de Windsor.