Isabel II, un reinado de 70 años y 214 días y las dos mujeres clave de su vida personal e institucional

Isabel II, un reinado de 70 años y 214 días y las dos mujeres clave de su vida personal e institucional

Isabel II ha sido uno de los personajes más relevantes de la historia universal y destaca por ser la soberana que más años ha llevado la Corona en Reino Unido tras superar en 2015 el récord de su tatarabuela, la reina Victoria, que estuvo 63 años y 216 días en el trono. Pero tras la figura de la Reina y esos actos institucionales en torno a los cuales giró su intensa agenda pública se encontraba su lado más personal, ese que tan solo pudieron conocer sus más allegados. En el ámbito privado no era la soberana sino Lilibeth, la esposa, la madre, la abuela y la bisabuela. Una faceta personal que desarrolló de manera simultánea a su reinado y en la que hay dos personas que la marcaron profundamente: su progenitora, la Reina Madre, y su única hermana, la princesa Margarita. 

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Isabel II y el duque de Edimburgo

La soberana británica, cuyo nombre completo era Elizabeth Alexandra Mary, tuvo en su madre y su hermana a dos piezas clave en el complejo engranaje de su vida. La Reina Madre, Isabel Bowes-Lyon, y la princesa Margarita, que fallecieron en 2002 con escasos meses de diferencia, fueron un referente y un apoyo incondicional tanto al frente de la Institución como en sus aspectos más personales. Al fin y al cabo, ambas eran sinónimo de hogar y a su lado volvía a ser aquella niña que creció hasta los diez años ajena a las obligaciones que lleva implícitas su papel real. Cabe destacar que en su destino no estaba ser un día la soberana del Reino Unido puesto que el Rey hasta entonces era su tío Eduardo VIII, pero todo cambió cuando abdicó por su relación con Wallis Simpson, una mujer estaodunidense que estaba divorciada. 

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Retrato familiar. Empezando por la izquierda, Isabel, heredera al trono junto a su marido, Felipe de Edimburgo; la reina Isabel, el rey Jorge VI, y su hija Margarita.

Su fiel escudera, la princesa Margarita

La Reina, nacida el 21 de abril de 1926, nunca aparece sola en los recuerdos de su infancia, sino acompañada de Margarita, que llegó al mundo el 21 de agosto de 1930. La Princesa era su infatigable compañera, su amiga y también su fiel escudera. Los cuatro años que se llevaban les permitieron crecer juntas, primero en el centro de Londres y más tarde en el Palacio de Buckingham, compartir aficiones, confidendencias e inquietudes. Crearon un vínculo único e irrompible entre ellas que perduró a pesar del paso del tiempo y de que sus vidas discurrieron de una manera muy diferente, especialmente desde aquel histórico 2 de junio de 1953 en el que Isabel II fue coronada en la Abadía de Westminster.

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 La monarca, siempre correcta, regia y perfeccionista en sus labores institucionales, era opuesta a la Princesa, cuya personalidad era arrolladora. Era una mujer atractiva, amante de la diversión y un espíritu libre al que le costó adaptarse a las férreas normas de la monarquía que también le afectaban a ella a pesar de estar en un segundo plano. Pero, al margen de lo diferentes que eran sus vidas y sus papeles, eran compañeras de vida y siempre estuvieron unidas, apoyándose la una a la otra. Margarita era una de las pocas personas que tenía teléfono directo para hablar con su hermana sin intermediarios y en 1955, por sus responsabilidades con la Corona, renunció a su relación con el capitán Peter Townsend, un héroe de guerra divorciado y casi dos décadas mayor que había sido ayudante de su padre, Jorge VI. Años más tarde encontró el amor y en 1960 se casó con el fotógrafo Antony Armstrong-Jones, padre de sus dos hijos: el conde de Snowdown, David Armstron Jones, y Lady Sarah. Su matrimonio duró hasta 1978, cuando tomaron caminos diferentes, siendo este el primer divorcio en la realeza británica desde la princesa Victoria Melita de Edimburgo. 

La princesa Margarita con Lord Snowdon y sus dos hijos© Getty Images
La princesa Margarita con Lord Snowdon y sus dos hijos

"La desobediencia es mi alegría”, le dijo en una ocasión la princesa Margarita al poeta y novelista Jean Cocteau. Era amante de la moda, le encantaba desayunar en la cama, leer los periódicos y no levantarse hasta el mediodía. Su carácter, sin embargo, se fue dulcificando con el paso del tiempo y  jugó un papel activo en el trabajo público de la familia real. No en vano, fue patrocinadora o presidenta de más de 80 organizaciones, desde fundaciones benéficas para niños hasta compañías de ballet. "A mi humilde manera, siempre he intentado quitarle algo de carga a mi hermana. Ella no puede hacerlo todo... y aprovecho la oportunidad para ayudar. A veces puede ser muy formal y aburrida, pero ahora sé cómo combatirlo. Depende de uno no aburrirse”, decía en Radio Times. Además, el experto en realeza Andrew Duncan, autor de The Reality of Monarchy, compartió unas palabras que pronunció la Princesa sobre Isabel II en las que queda patente su admiración y respeto: "Mi hermana tiene aura. Me impresiona enormemente cuando entra en una habitación. Es una especie de magia". 

La princesa Margarita en un acto público© Getty Images
La princesa Margarita en un acto público

Ambas se educaron en casa y dividieron su tiempo entre su residencia campestre situada a las afueras de la ciudad y las casas de campo de sus abuelos. Además vieron juntas algunos de los episodios más duros de la historia del Reino Unido como los bormbardeos de l a Segunda Guerra Mundial, un conflicto bélico que pasaron en su mayoría aisladas en el castillo de Windsor por motivos de seguridad y protección mientras que sus padres estaban en Londres. Precisamente en esta residencia real Margarita estuvo con Isabel II en un momento histórico: su primer discurso. "Miles de vosotros en este país habéis tenido que abandonar vuestros hogares y separaros de vuestras madres y vuestros madres. Mi hermana Margarita y yo lo sentimos mucho por vosotros, y sabemos por nuestra propia experiencia lo que significa estar lejos de aquellos a quienes más amamos”, aseguraba el 13 de octubre de 1940 en en el programa The Children's Hour, emitido por la BBC. “Mi hermana está a mi lado y las dos os vamos a dar las buenas noches. Vamos, Margarita. Buenas noches niños. Buenas noches y buena suerte a todos”, dijeron al unísono para despedirse.

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Isabel II en su primer discurso junto a la princesa Margarita

Los consejos, el ejemplo y la ayuda de la Reina Madre

La otra mujer que tuvo un papel clave en la vida de Isabel II es su madre. En 1936, la coronación del duque de York como monarca tras la inesperada abdicación de su hermano convirtió a Isabel en Reina consorte. Solo ocupó este cargo durante 16 años ya que en 1952 falleció su esposo y pasó a ser la madre de la nueva monarca, que entonces tenía 26 años. El corto periodo que estuvo en el poder, sin embargo, fue suficiente para ganarse el inmenso cariño del pueblo británico y convertirse en uno de los miembros de la realeza más queridos por todo el Reino Unido, destacando su sentido del humor y su carisma . Cabe recordar que Jorge VI llegó al trono por sorpresa, pero siempre estuvo sostenido por su esposa, y juntos impulsaron y modernizaron la monarquía británica, una línea que siguió después su hija.

Isabel II y su madre en 1945© Getty Images
Isabel II y su madre en 1945

 Isabel II siempre tuvo en su madre un ejemplo a seguir tanto a la hora de tomar decisiones relativas a la Institución como en el terreno personal.  No en vano, el carácter de la Reina Madre le hizo ser un estandarte durante el reinado de su marido y a la vez llevar las riendas de su vida familiar. Además, nunca dejó sus funciones públicas  en el Reino Unido y en el extranjero y estuvo al frente de unas 350 organizaciones. Su progenitora le dio a la monarca muchos consejos y fue siempre un espejo en el que mirarse en todos los ámbitos. A pesar de que su protagonismo institucional se redujo y siempre optó por mantenerse en un segundo plano, su experiencia ayudó a Isabel II a tomar las decisiones correctas también en las etapas más convulsas para el país. 

El fiel compromiso de Isabel II con la corona hizo que se perdiera parte de la evolución de sus cuatro hijos, el rey Carlos, la princesa Ana, Andrés Mountbatten-Windsor y el príncipe Eduardo, quienes nacieron en 1948, 1950, 1960 y 1964, respectivamente . Todos ellos encontraron en su abuela materna a una segunda madre que estuvo a su lado, pendiente de su educación y de sus necesidades cuando sus padres se encontraban fuera u ocupados con asuntos monárquicos. El actual monarca era su nieto favorito y tenía con la Reina Madre una vinculación muy especial de la que él mismo habló muy afectado cuando esta falleció: "Ella significaba tanto para mí... Era la abuela más mágica que uno pueda tener y yo le tenía total devoción". El entonces príncipe de Gales explicaba que había aprendido mucho de ella y resaltaba su extraordinaria personalidad "combinada con una gracia natural y un optimismo contagioso sobre la vida". 

Carlos III con su abuela, la Reina Madre© GTRES
Carlos III con su abuela, la Reina Madre

La Reina Madre y su primogénita compartían otros aspectos como su gusto estilístico (ambas apostaban con frecuencia por sombreros a juego con sus looks) o su pasión por la naturaleza y los animales, pasión que compartían a su vez con el rey Jorge VI. La Reina Madre solía pasar largas temporadas en el castillo de Mey, en Escocia, que fue rehabilitado bajo su supervisión, era una gran aficionada al arte y también a las carreras ecuestres, teniendo sus propios caballos, al igual que Isabel II. Entre los favoritos de la monarca se encuentran Highclere, Doutelle, Phantom Gold, Estimate y Aureole, al que crió personalmente su padre. 

Elizabeth Angela Marguerite Bowes-Lyon, como se llamaba, nació en una numerosa familia perteneciente a la aristocracia de Escocia. Era la novena y última hija del conde de Strathmore y Kinghorn, Claude Bowes-Lyon, y de Cecilia Cavendish Bentinck, quien estaba emparentada con el ex Primer ministro británico y rector de la universidad de Oxford William Cavendish-Bentinck. Su infancia se desarrolló en la localidad de St. Paul's Walden y el Castillo de Glamis. Siendo una niña conoció a Alberto de York, al que en familia llamaban cariñosamente Bertie, y el 26 de abril de 1923 contrajeron matrimonio en la Abadía de Westminster. En abril de 1926 llegó al mundo su primogénita, Isabel, y en 1930 Margarita completaba su felicidad. Era la madrina de Andrew Parker-Bowles, primer esposo de la duquesa de Cornualles. 

La Reina Madre fue un gran pilar en el histórico reinado de su hija© GTRES
La Reina Madre fue un gran pilar en el histórico reinado de su hija

El año en el que Isabel II despidió a sus dos pilares

El 2002 estuvo lleno de contrastes para Isabel II ya que es cuando perdió a sus dos grandes pilares y nunca volvió a ser la misma. En febrero Margarita falleció a los 71 años en el hospital Rey Eduardo VII de Londres tal y como indicaba el Palacio de Buckingham. La Princesa ingresó en el centro hospitalario horas antes por un nuevo ataque de apoplejía que le provocó una serie de problemas cardíacos que no pudo superar. Previamente había sufrido otros problemas de salud. El 23 de febrero de 1998, en su casa de Mustique, donde asistía a fiestas con Mick Jagger, tuvo un leve derrame cerebral y a los doce meses un accidente en el baño le provocó quemaduras graves que afectaron a su movilidad. Entre 2000 y 2001 tuvo más accidentes cerebrovasculares. Además, fue operada de un cáncer de pulmón, la misma enfermedad que se llevó a su padre el  6 de febrero de 1952 estando en Sandringham. La última aparición pública de la princesa fue en las celebraciones del centenario de Su Alteza Real la Princesa Alicia, duquesa de Gloucester en diciembre de 2001 . 

También fue muy difícil despedir a su progenitora, la Reina Madre, que murió el 30 de marzo de 2002 a los 101 años mientras dormía en el castillo de Windsor. Su fallecimiento fue muy lamentado en el Reino Unido, donde era considerada la ‘gran abuela del siglo XX'. Cientos de personas se acercaron a firmar en los libros de condolencias abiertos en Londres y Edimburgo y dejaron ramos de flores a la entrada del Palacio de Buckingham. Similares escenas se vivieron a las puertas de otras residencias reales como el Palacio de Windsor, Clarence House (su residencia oficial en Londres) o las residencias de verano de Balmoral y Sandringham. Su funeral se celebró el 9 de abril y este mismo día pero años después, en 2021, fallecía el marido de Isabel II, el duque de Edimburgo. 

reina madre aniversario© Hola

Cuando la soberana celebró su Jubileo de Oro en 2002, explicó que el apoyo de su marido, el duque de Edimburgo, y del resto de sus seres queridos habían sido muy importantes tras el reciente fallecimiento de su madre y su hermana: "Aprovecho esta oportunidad para mencionar la fuerza que extraigo de mi propia familia. El duque de Edimburgo ha hecho una contribución invaluable a mi vida durante estos últimos cincuenta años, al igual que lo ha hecho con tantas organizaciones benéficas y organizaciones con las que ha estado involucrado. Ambos tenemos un lugar especial en nuestros corazones para nuestros hijos. Quiero expresar mi admiración por el Príncipe de Gales y por todo lo que ha logrado por este país. Nuestros hijos, y toda mi familia, me han brindado tanto amor y ayuda incansable a lo largo de los años, y especialmente en los últimos meses ''.