Inseguridad aumenta 25% el costo logístico
Mover mercancías por las carreteras de México resulta hasta 25 por ciento más caro por kilómetro recorrido, comparado con Estados Unidos, un sobrecosto provocado por la inseguridad y las medidas extremas que las empresas deben implementar para proteger sus fletes.
José Ambe, CEO de Logística de México, señala que este aumento en los costos responde a un blindaje obligatorio al que se ven sometidas las compañías para evitar robos. “Van desde la contratación de escoltas armadas, convoyes y agentes de resguardo dentro y fuera de las unidades; uso de tractocamiones y cajas blindadas; seguros encarecidos, con pólizas de cobertura cuyos costos se han disparado por el nivel de riesgo carretera”, dice a El Heraldo de México.
Todos los servicios de seguridad tienen un costo distinto, que depende del tipo de carga, tamaño del cliente, y el destino. Por ejemplo, contratar custodia para mover carga en rutas interestatales cuesta hasta cinco veces más que para el área metropolitana.
A la par de la inversión directa en seguridad, Ambe destacó que el crimen organizado obliga a reestructurar continuamente la operación logística. Romper la consistencia en rutas, horarios y proveedores elimina la fluidez que requiere el transporte eficiente.
“Las empresas llegan a registrar hasta 10 por ciento de afectación en sus transportes anuales, pérdidas que terminan trasladándose al precio final del producto o reduciendo los márgenes de utilidad”, comenta.
Además, llegan a tomar medidas extremas, como cerrar rutas, reubicar centros de distribución en múltiples puntos o migrar hacia el transporte aéreo, lo que resulta más costoso, o vía ferrocarril, que es mucho más lento. “Lo que tarda 48 horas en carretera, en tren tarda hasta en una semana”, analiza.
De acuerdo con el directivo, el problema de raíz es la falta de aplicación de la ley.
Según datos del sector, menos de 5 por ciento de los asaltos en carreteras terminan en una sentencia o captura efectiva, lo que convierte al robo de autotransporte en un delito de muy bajo riesgo y alta rentabilidad para los criminales.
Ambe recomienda hacer uso de la tecnología, invertir en ella, y acercarse a las cámaras industriales para hacer un frente común y presionar a las autoridades en la aplicación del estado de derecho.
“Hemos tratado de hacer equipo y una voz fuerte que pueda hacer presión, compartir estrategias. Cuando se unen en un sector y determinan qué le está funcionando a unas empresas, eso puede ayudar a las otras”, recomienda el directivo.
PAL