Gema Casas, peluquera, sobre el nuevo flequillo de Penélope Cruz: "Enmarca la mirada y puede abrir visualmente el rostro"
Penélope Cruz ha vuelto a demostrar que un cambio pequeño puede modificar por completo la percepción del rostro. La actriz ha recuperado el flequillo Baby Birkin, una versión más corta y ligera del célebre flequillo asociado a Jane Birkin, con el centro situado prácticamente sobre las cejas y los extremos progresivamente más largos. Pero detrás de esa estética francesa relajada hay algo más interesante que una tendencia: la forma del corte puede convertirse en una herramienta para abrir la mirada, suavizar las facciones y equilibrar visualmente las proporciones del rostro.
Estrenó esta nueva versión de su melena a principios de agosto de la mano de la peluquera Cherilyn Farris. Frente al flequillo compacto que cae como una línea horizontal sobre la frente, el suyo mantiene textura, movimiento y una caída menos rígida, una elección que explica buena parte de su efecto favorecedor.
El flequillo 'Baby Birkin' de Penélope Cruz abre la mirada sin acortar visualmente el rostro
La diferencia está en apenas unos centímetros. Y ese es su secreto. "El Baby Birkin parte de un flequillo corto en el centro que se alarga hacia los laterales. Es más pequeño y desenfadado que un cortina, pero menos rígido que un flequillo recto clásico", explica Gema Casas, experta en peluquería orgánica. Ese dibujo evita crear una frontera horizontal muy evidente en mitad del rostro. En el Baby Birkin el centro descubre ligeramente más la zona de los ojos mientras los mechones exteriores acompañan las facciones.
"Ese desnivel crea una transición que enmarca la mirada y puede abrir visualmente el rostro". señala Casas. Los extremos más largos funcionan como una prolongación natural del cabello y ayudan a conducir la vista desde los ojos hacia los laterales. En el caso de Penélope Cruz, esa combinación hace que ojos y cejas ganen protagonismo sin dejar toda la frente despejada.
El flequillo 'Baby Birkin' de Penélope Cruz puede equilibrar las proporciones de la cara
Cuando el centro queda ligeramente más corto y los laterales descienden, desaparece la sensación de bloque y aparecen líneas más verticales y diagonales alrededor del rostro. "También permite equilibrar las proporciones de la cara sin crear una línea horizontal demasiado marcada", explica Gema Casas. Por eso resulta interesante en rostros ovalados, alargados o con facciones ligeramente angulosas. En una cara alargada, la presencia del flequillo permite ocupar parte de la frente sin producir el efecto pesado de una línea totalmente recta. En rostros más angulosos, los laterales progresivos y el acabado desfilado introducen líneas más suaves alrededor de pómulos y sienes.
¿Y si el rostro es redondo? Tampoco está descartado. La especialista recomienda mantener los laterales más largos y controlar el volumen de la zona central. De esta forma, el flequillo acompaña el contorno en lugar de ensancharlo visualmente.
El corte que suaviza porque evita la perfección
Su atractivo depende de cierta irregularidad. "La clave está en no buscar una línea completamente recta y compacta", explica Casas. El corte se trabaja con puntas ligeramente desfiladas y pequeñas diferencias de longitud que respetan el movimiento natural del cabello. "El objetivo es que tenga movimiento y cierta irregularidad controlada, no que parezca un flequillo perfectamente geométrico". Al evitar una franja excesivamente densa y homogénea, los rasgos quedan menos encerrados. Los pequeños espacios entre mechones dejan entrever la frente y aportan ligereza, mientras los extremos abiertos dibujan el contorno.
Favorece especialmente al cabello liso y ondulado
Según Gema Casas, el Baby Birkin funciona bien sobre todo en cabellos lisos y ondulados, porque permiten apreciar con claridad las distintas longitudes y conservar ese movimiento ligero que caracteriza al corte. En un cabello muy rizado o con remolinos pronunciados no es imposible, pero el diseño necesita personalizarse. La longitud que funciona sobre una textura lisa puede acortarse varios centímetros visualmente cuando aparece el rizo, por lo que copiar exactamente las medidas de otra persona rara vez es la mejor estrategia.
Más que pedir "el flequillo de Penélope Cruz", conviene especificar al peluquero su estructura y decir que quieres el centro ligeramente más corto, los laterales más largos, las puntas texturizadas y sobre todo, que no quieres una línea compacta.
Se peina mejor sin exceso de volumen
Si la intención es conseguir ese resultado relajado, el cepillo redondo de gran diámetro puede jugar en contra. "Yo evitaría el cepillo redondo grande, porque puede darle demasiado volumen y hacerlo artificial", advierte Gema Casas. La experta recomienda secarlo con los dedos o ayudándose de un cepillo plano, desplazando el cabello suavemente de un lado a otro mientras se seca. Ese movimiento impide que el flequillo adopte una dirección demasiado marcada y ayuda a conservar una caída flexible. Después basta con separar ligeramente las puntas con los dedos.
Una pequeña cantidad de producto texturizante o una crema ligera puede terminar de definir los mechones, siempre evitando fórmulas que apelmacen. El objetivo no es fijarlo como una pieza independiente del resto de la melena, sino conseguir que se mueva con ella. Y es que el verdadero atractivo del flequillo Baby Birkin de Penélope Cruz está en que no pretende transformar el rostro a golpe de tijera, sino acompañar sus proporciones.






