Dodge Charger Scat Pack llega al país con la fuerza de un Huracán
La evolución de los Muscle Cars ha desembarcado en México. El totalmente nuevo Dodge Charger Scat Pack 2026 ya está en el país en una exclusiva carrocería coupé, desafiando a los puristas al cambiar los viejos bloques V8 por un motor Hurricane biturbo de 6 cilindros en línea, un monstruo a gasolina de 550 caballos de fuerza que arranca en un millón 489 mil 900 pesos.
“Están de vuelta los Muscle Cars. Este modelo evoca todas las sensaciones del Charger de 1968 y retoma toda esa herencia. Se presenta rejuvenecido al combinar motores más modernos con arquitectura actual, consolidándose como el Muscle Car más potente del planeta y la máxima expresión del segmento. Eventualmente ampliaremos la oferta de motorizaciones para este auto, sin descartar el regreso del emblemático V8 que lo hizo famoso”, dijo Rafael Paz, director de Dodge en México.
El lanzamiento de este vehículo deportivo, que estrena su octava generación, consolida el regreso triunfal de la firma al mítico segmento de los llamados Muscle Cars.
En una prueba de manejo se comprobó que el Dodge Charger 2026 está equipado con un motor a combustión interna de seis cilindros en línea biturbo de 3.0 litros, capaz de generar 550 caballos de fuerza y 531 libras-pie de torque.
El modelo alcanza una aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 3.9 segundos y cuenta con tracción integral, así como una transmisión automática de ocho velocidades con sistema Launch Control.
El rugido de su motor complementa una experiencia de manejo ágil y divertida: al exigir mediante las paletas de cambio al volante, la respuesta es inmediata y la aceleración contundente.
Conserva guiños a entregas pasadas mediante líneas cuadradas y una parrilla amplia y aerodinámica.
Incorpora faros LED, rines de 20 pulgadas con neumáticos Goodyear y frenos Brembo de alto desempeño. En el interior destacan el lujo y la conectividad, ofreciendo además un espacio cómodo en la segunda fila para los pasajeros.
El Scat Pack se fabrica en la planta de Stellantis en Windsor, Ontario, Canadá.
MIGUEL CASTRO
EEZ