Colombia escarba entre ruinas en busca de los suyos

Colombia escarba entre ruinas en busca de los suyos

Jorge González removía escombros con las manos la mañana del martes en Pereira, Colombia. Buscaba a Nubia Bonilla, su tía de 87 años, bajo lo que quedó de un edificio de cuatro pisos. Ya no esperaba encontrarla con vida. Entre los muros partidos alcanzó a ver el baño del departamento donde ella vivía, lleno de sangre.

Ella era lo único que tenía y se me fue”, dijo a la agencia AFP el hombre de 35 años, quien llevaba más de un día sin apartarse del lugar.

El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el occidente de Colombia el lunes a las 07:34 horas dejaba al menos 240 muertos y más de mil 300 heridos al cierre de esta edición, aunque las cifras variaban entre autoridades nacionales y regionales. El Instituto Nacional de Medicina Legal contabilizaba 188 fallecidos, 2 mil 595 heridos y 195 desaparecidos, y precisaba que solo había identificado 43 cuerpos.

Cali concentraba el mayor número de víctimas, con 95 muertos, de acuerdo con autoridades municipales. En la ciudad había además reportes de 239 personas atrapadas entre los escombros.

También te puede interesar: Trump cambió de avión en secreto tras cumbre de la OTAN debido a amenazas iraníes

Losa por losa

La magnitud de la emergencia complicaba las labores de rescate. Bomberos de Cali, apoyados por equipos especializados enviados desde Bogotá, tardaron casi 16 horas en llegar hasta una mujer atrapada en un edificio colapsado. Los rescatistas tuvieron que descender entre siete y ocho metros y retirar las losas una por una para evitar que la estructura cediera.

Diana Lucía, de 31 años, llevaba más de 24 horas sepultada cuando fue localizada. Salió consciente.

Ella estuvo siempre consciente, siempre activa, siempre hablándonos”, relató al diario El Tiempo el cabo Sebastián Sánchez, uno de los primeros rescatistas en llegar hasta ella.

En Cali, donde cientos de personas seguían atrapadas o eran buscadas, los habitantes también se organizaron para ayudar. Formaron cadenas humanas y retiraron escombros con picos y herramientas básicas. Cada cierto tiempo pedían silencio para intentar escuchar señales de vida bajo las estructuras.

El sismo golpeó principalmente el centro-occidente de Colombia. Pereira, una ciudad de más de 480 mil habitantes, forma parte del llamado Eje Cafetero, una de las principales regiones del país. El epicentro se ubicó cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, una zona montañosa y de difícil acceso por carretera.

La región tiene memoria de grandes desastres. El terremoto de 1999 dejó cerca de mil 200 muertos en el Eje Cafetero, mientras que la erupción del volcán Nevado del Ruiz sepultó la población de Armero en 1985 y dejó alrededor de 25 mil muertos.

Maribel Verano, vendedora ambulante de 46 años, busca ahora a su madre y a su hermana bajo los restos de un hotel derrumbado en Pereira. La mujer vivió ambas tragedias.

Recursos para Colombia por decreto

El gobierno colombiano declaró el estado de emergencia cuatro días después de la llegada al poder del presidente Abelardo De La Espriella. También decretó una emergencia económica y social para acelerar la movilización de recursos y anunció un crédito de hasta 450 millones de dólares con el Banco Mundial.

En Pereira, muchos habitantes pasaron la noche del lunes en las calles por temor a las réplicas o porque sus viviendas quedaron dañadas. El servicio eléctrico se interrumpió casi por completo y la conexión a internet permanecía intermitente.

También te puede interesar: Papa León XIV está 'vivamente apenado' por el terremoto en Colombia

Seis aeropuertos sufrieron daños y dos continuaban cerrados el martes, lo que complicaba el traslado de equipos y ayuda hacia las zonas afectadas.

Entre los damnificados está Jesús Piñeros, un obrero de la construcción de 28 años que llegó a Colombia hace tres años después de huir de la crisis en Venezuela. El terremoto volvió a dejarlo sin casa.

Venimos desde abajo, nos toca levantarnos nuevamente igual que todos”, dijo a AFP.