Carlota Casiraghi se sienta en un plató de televisión y habla como nunca de su abuela Grace Kelly y de la pérdida de su padre

Carlota Casiraghi se sienta en un plató de televisión y habla como nunca de su abuela Grace Kelly y de la pérdida de su padre

Carlota Casiraghi ha concedido una de sus entrevistas más personales en el programa italiano Che Temp Che Fa, presentado por Fabio Fazio y que se emitió este domingo, 25 de octubre, en NOVE. La hija de Carolina de Mónaco, de 40 años, ha hablado de la muerte de su padre, Stefano Casiraghi, su verdadera personalidad, el peso de pertenecer a los Grimaldi y la importancia de la literatura en su vida. Una entrevista que coincide con la presentación en Italia de su libro La Crepa (La Grieta) en el que reflexiona sobre la vulnerabilidad humana. 

Carlota Casiraghi ha hablado de la pérdida de su padre y de su abuela, la inolvidable Grace Kelly © GTRES
Carlota Casiraghi ha hablado de la pérdida de su padre y de su abuela, la inolvidable Grace Kelly

Así la afectó la muerte de su padre, Stefano Casiraghi

La hija de Carolina de Mónaco tenía tan solo cuatro años cuando murió su padre, el recordado Stefano Casiraghi. Carlota ha explicado que perder a un progenitor tan pequeña obliga a plantearse cuestiones sobre el sentido de la vida. La escritura y la lectura se convirtieron en las herramientas para afrontar esta pérdida. Sobre este asunto, en una entrevista publicada este lunes por el Corriere della Sera, ha revelado un recuerdo muy íntimo. Cuando tenía 11 años, escribía cartas a su padre fallecido y que en sus momentos más difíciles se refugiaba en un diario personal. Ya de mayor, al mirar fotos de aquella época, se reconoce como una niña seria, preocupada y triste. 

Carlota Casiraghi, en el programa de televisión italiano 'Che Tempo Che Fa'TV' © GTRES
Carlota Casiraghi, en el programa de televisión italiano 'Che Tempo Che Fa'TV'

La imagen pública que proyecta

Carlota ha reflexionado sobre su imagen pública y su verdadera personalidad. Durante años se ha visto retratada como una joven privilegiada, rodeada de lujo y belleza y de una vida aparentemente perfecta. Sin embargo, esa imagen no siempre ha reflejado sus inquietudes, dificultades y contradicciones. No pretende negar sus privilegios, sino reivindicar una identidad propia, más allá de su apellido, su aspecto o su pertenencia a la familia principesca. 

Su vínculo con Italia, a través de su padre

Al inicio de su conversación con Fabio Fazio, Carlota se mostró feliz de estar en Italia y recordó el vínculo familiar que le une al país. "El italiano es la lengua de mi padre, de mi familia", explicó. De hecho, respondió las preguntas de la entrevista alternando el italiano y el francés, una referencia especialmente significativa porque su padre era italiano. 

La referencia a su abuela, Grace Kelly, a la que nunca conoció

A Carlota Casiraghi también se la preguntó por su abuela materna, la princesa Grace, fallecida en 1982, cuatro años antes de que Carlota naciera. Carlota contó que ha visto todas sus películas y que le parecen extraordinarias. Sin embargo, reconoció que no puede hablar de ella desde la experiencia personal porque nunca llegó a conocerla. Cuando el presentador le comentó que su padre, la princesa Carolina, había señalado cierto parecido de carácter entre ambas, Carlota respondió con humor: "Si ella lo dice, será verdad".

La importancia de crecer en la familia Grimaldi

Carlota asegura que pertenecer a la familia Grimaldi no es algo en lo que piense a diario y considera que su educación fue bastante normal, a pesar de la relevancia pública de su familia. Al mismo tiempo, ha reconocido sentirse muy orgullosa de su historia familiar. Para ella, ese legado forma parte de su identidad, aunque no determina todos los aspectos de su vida. 

Carlota Casiraghi está centrada en su faceta literaria© GTRES
Carlota Casiraghi está centrada en su faceta literaria

Los libros que Karl Lagerfeld le enviaba a casa

Otro de los recuerdos más especiales de la entrevista estuvo delicado a Karl Lagerfeld, gran amigo de la familia y de su madre. Cuando era niña, pasaba mucho tiempo en la impresionante biblioteca del diseñador. Él se interesaba especialmente por su curiosidad intelectual, no solo por su imagen o su relación con la moda. La animaba a estudiar y la enviaba libros a casa todos los meses, algo que influyó en su formación y en su pasión por la literatura. 

Así comenzó a escribir de niña

Carlota reveló que comenzó a escribir mucho antes de estudiar Filosofía en la Sorbona. Lo hacía especialmente cuando estaba enfadada, cuando sentía que había sufrido una injusticia o cuando se encontraba impotente ante alguna situación. La escritura le permitía expresar sentimientos que no siempre sabía transmitir de otra manera y se convirtió en un espacio de libertad personal. Cuando el entrevistador la preguntó quién es realmente, Carlota admitió que no tiene una respuesta definitiva y añadió que la identidad humana es demasiado compleja para reducirla a unas pocas etiquetas. También criticó la tendencia a confundir las imágenes que aparecen en las redes sociales con la vida real. Considera que la imagen pública nunca refleja completamente la realidad de una persona y que, en su caso, su interés por la filosofía y la literatura ha quedado muchas veces eclipsado por su apellido y su presencia en acontecimientos sociales. 

Su trabajo con jóvenes que sufren trastornos alimentarios

Una de las facetas menos conocidas que abordó fue su colaboración con un grupo terapéutico de neuropsiquiatría infantil. Desde hace cuatro años participa en actividades dirigidas a pacientes con trastornos de la conducta alimentaria y otras patologías. Usa la literatura y la filosofía para trabajar cuestiones relacionadas con el cuerpo, las emociones y la identidad femenina. También relacionó su pasión por los caballos con la filosofía de su libro. Para ella, montar a caballo implica aceptar la posibilidad de caerse, aprender a convivir con el miedo y entender que no podemos controlar todo.