Carlos Gutiérrez: el porro del PRI
Carlos Gutiérrez Mancilla no llegó a la Cámara de Diputados por ganar una elección. Llegó por la vía plurinominal. Nadie votó directamente por él, pero desde su curul parece empeñado en comportarse como si los mexicanos lo hubieran contratado para ser el guarura legislativo de Alejandro “Alito” Moreno.
Ayer volvió a hacerlo. Durante una discusión con Arturo Ávila, vocero de Morena, intercambió insultos y terminó entre golpes y jaloneos. No es un episodio aislado ni un simple calentón: empieza a ser su método. Cuando se le acaban los argumentos -suponiendo que alguna vez los tuvo- aparecen la provocación, el insulto y la amenaza.
En agosto de 2025, Mancilla ni siquiera formaba parte de la Comisión Permanente, pero ahí estaba durante la agresión de “Alito” Moreno contra Gerardo Fernández Noroña. Los videos lo muestran golpeando no sólo a Noroña, sino también a Emiliano González, trabajador del Senado que terminó en el suelo mientras intentaba intervenir. Es decir: no entró a separar. Entró a repartir.
En mayo pasado volvió a convertir el pleno en una cantina. Durante el enfrentamiento con Zenyazen Escobar, Mancilla lo llamó “pinche estríper, trepador” y el intercambio terminó con el morenista en postura de pelea y otros legisladores tratando de contenerlos. Ahora tocó Arturo Ávila. Tres escándalos físicos o conatos de pelea en menos de un año ya no son una coincidencia: son un currículum.
Y ayer también protagonizó otra agresión verbal contra mi compañera Maca Carriedo. Incapaz de sostener una conversación con argumentos, decidió meterse con su vida personal. Una conducta particularmente miserable en alguien que, para colmo, preside la Comisión de Juventud de la Cámara de Diputados. Ese es el ejemplo que ofrece a los jóvenes: si no puedes debatir, insulta; si no puedes responder, agrede; y si una mujer te incomoda con preguntas, métete con su intimidad.
Mancilla nació en 1994, es abogado y encabeza organizaciones juveniles del PRI. El partido podría presumirlo como parte de su relevo generacional. En cambio, se ha convertido en la demostración de que también es posible heredar todas las peores mañas del viejo PRI sin haber construido todavía una sola trayectoria propia.
En un partido que se está quedando sin militantes, sin votos y sin futuro, uno de sus pocos cuadros jóvenes decidió distinguirse no por sus iniciativas, sus resultados o su capacidad para debatir, sino por servirle de porro parlamentario al dirigente nacional.
Quizá Mancilla crea que con cada pleito se vuelve más importante. Ocurre exactamente lo contrario: con cada escándalo confirma que, sin “Alito”, sin una cámara enfrente y sin alguien a quien provocar, no queda claro para qué sirve como diputado.
Inexperiencia, ineptitud o ignorancia. El resultado es el mismo: Carlos Gutiérrez Mancilla todavía no logra hacerse fama de legislador, pero ya se ganó la de golpeador y porro legislativo.
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MORENA: REELECCIÓN LEGISLATIVA SIN LICENCIA
En los próximos días, Morena dará a conocer las reglas para la selección de candidaturas a alcaldías, presidencias municipales y diputaciones locales y federales rumbo a 2027. Desde la Comisión Nacional de Elecciones, encabezada por Citlalli Hernández, y la dirigencia nacional de Ariadna Montiel, se afinan los criterios que deberán cumplir quienes busquen aparecer en las boletas.
Una de las definiciones será para quienes busquen la reelección legislativa. Las y los diputados federales y locales que pretendan reelegirse podrán mantenerse en sus curules y no tendrán que solicitar licencia, una excepción frente a quienes aspiren a otros cargos y deberán separarse de sus responsabilidades públicas.
En 2027 se renovarán las 500 diputaciones federales -300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional-, 31 congresos locales, más de dos mil presidencias municipales y las 16 alcaldías de la Ciudad de México.
Nos vemos a las 8 por el 8 de TV.
POR SOFÍA GARCÍA
COLABORADORA
@SOFIGARCIAMX
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