Brock Purdy: Uno de los quarterbacks más infravalorados de la NFL
En el que será su quinto año en la NFL, Brock Purdy se encuentra listo para demostrarle al resto de la liga que lo mejor para él apenas está por venir.
Con la sencillez y madurez que siempre lo ha caracterizado, además de la enorme experiencia que ha adquirido comandando a la ofensiva de los San Francisco 49ers estos años, este joven quarterback de 26 años se ha convertido en uno de los jugadores favoritos de la afición del equipo gambusino.
Después del gran fiasco que resultó ser su predecesor Trey Lance, Purdy llegó en un momento clave a cambiarle la cara a una de las franquicias históricas de la liga, la cual se enorgullece de haber tenido entre sus filas al legendario quarterback Joe Montana, al igual que a Steve Young, dos miembros del Salón de la Fama de la NFL.
Desde que llegó a los 49ers en el 2022, Purdy demostró que era un jugador diferente del resto, a pesar de haber sido elegido con la última selección del draft de ese año, ganándose así el infame mote de “Mr. Irrelevant”. Con esfuerzo y dedicación Purdy supo aprovechar las lesiones que sufrieron Trey Lance y Jimmy Garoppolo, quedándose a un partido de llevarlos hasta el Super Bowl, de no haber sido por la lesión que sufrió en el codo derecho en contra de los Philadelphia Eagles en la final de la Conferencia Nacional.
Un año después tuvo la que hasta ahorita ha sido su mejor temporada, en la que lanzó para 4,280 yardas y 31 anotaciones, con lo que llevó a su equipo hasta el Super Bowl, en el que cayeron de manera dramática ante los Kansas City Chiefs en tiempos extras. Ese mismo año (2023) fue nominado para el premio al jugador más valioso de la temporada (MVP), aunque se lo terminó llevando Lamar Jackson.
Uno de los principales problemas con los que se ha enfrentado han sido las lesiones, las cuales han frenado un poco su crecimiento, sin embargo, cuando se ha mantenido sano ha demostrado una y otra vez su gran liderazgo al frente de este ataque, aunque por alguna u otra razón, a lo largo de su carrera tanto analistas como aficionados de los demás equipos siguen sin darle su crédito, atribuyendo su éxito a su entrenador Kyle Shanahan, quien es un genio a la ofensiva, sin embargo, la mejor versión de Purdy surge cuando se sale del guion planteado por Shanahan y decide seguir sus instintos, ya sea utilizando sus piernas para hacerle daño a las defensivas contrarias por tierra o usándolas para extender las jugadas y lograr así que sus receptores se desmarquen. No será el jugador más atlético o el que tiene el brazo más potente, pero sí es alguien muy inteligente que sabe jugar este ajedrez que es el fútbol americano, lo que le permite anticiparse a sus rivales para hacer sus envíos, aprovechando que sabe perfectamente en dónde se encontrarán colocados sus receptores al final de la jugada, lo que lo ha convertido en el Quarterback más letal de la liga en pases de más de 20 yardas, además de liderar al resto de los mariscales de campo de la NFL en el número de yardas por intento de pase, con 8.64. Purdy no teme a lanzar largo, lo que ha sido una bendición y a la vez una maldición para él, ya que esto lo hace más propenso a ser interceptado.
Purdy nunca se había encontrado rodeado con armas tan talentosas como las que tendrá a su disposición este año, comenzando por el veterano receptor Mike Evans, quien durante los 12 años que lleva en la liga, solamente en una ocasión no ha sido capaz de rebasar las 1,000 yardas. Durante la pretemporada la conexión que se ha visto entre él y Evans ha dejado a sus compañeros boquiabiertos, ya que fuera de George Kittle, nunca había contado con un jugador tan decisivo en zona roja como lo es Evans, quien acumula 109 recepciones de anotación. Para complementarlo, los Niners reclutaron en el draft de este año al joven receptor De´Zhaun Stribling, quien se ha convertido en el novato sensación de la NFL durante esta pretemporada. Stribling es un jugador que aparece por todo el terreno de juego y es muy difícil de cubrir, lo que lo convierte en el arma perfecta para Purdy, sobre todo en situaciones de tercer down.
Su gran amigo George Kittle ya se encuentra recuperado de la cirugía en el talón de Aquiles y espera contar con él desde la primera semana, algo que sería sumamente importante para esta ofensiva, ya que hoy en día no ha habido nadie que se entienda con Purdy mejor que Kittle. A ellos debemos sumarle al excelente corredor Christian McCaffrey, quien, gracias a la dualidad con la que cuenta al ataque (por tierra y aire), continúa siendo uno de los mejores corredores de la NFL, aunado al regreso de la “navaja suiza” Deebo Samuel, el ataque de San Francisco luce más peligroso que nunca.
En playoffs tiene un récord de 5 victorias y 3 derrotas, lo cual no está nada mal, pero para que Purdy finalmente de un golpe de autoridad y sea considerado como un Quarterback de élite, al nivel de Patrick Mahomes, Josh Allen o Joe Burrow, necesitará mantenerse sano, al igual que el resto de sus compañeros lo que luce un tanto complicado debido al historial de lesiones que acarrean, pero a pesar de eso las condiciones se encuentran dadas para que este año sea en el que explote y supere todos sus récords personales, metiendo a su equipo de lleno a la pelea por el título, lo que acallaría las críticas de sus detractores de una vez por todas.
Diego Carreño
EEZ