Ariana Grande rompe en llanto en su último concierto antes de alejarse de los escenarios

Ariana Grande rompe en llanto en su último concierto antes de alejarse de los escenarios

Ariana Grande cerró este martes, 1 de septiembre, su gira Eternal Sunshine con un concierto en el O2 Arena de Londres, donde no pudo contener las lágrimas al despedirse temporalmente de los escenarios. La pausa de la cantante estadounidense responde, según su equipo, a la necesidad de alejarse del “constante escrutinio social”.

La artista, de 33 años, culminó en Londres una serie de diez presentaciones con entradas agotadas y puso así el cierre a una gira de 41 conciertos. Frente a los 20.000 asistentes que acudieron al recinto, Grande se sentó en un taburete y tomó el micrófono para agradecer a sus seguidores.

Con la voz casi quebrada, dijo que quería darles las gracias por haberle hecho vivir “una de las experiencias más bonitas de (su) vida” y explicó que quería hacerlo “antes de (ponerse) a llorar del todo”. Durante su mensaje, se llevó hasta en dos ocasiones las manos a los ojos para secarse las lágrimas, antes de terminar sus palabras y lanzar besos al público.

Publicidad

Vestida completamente de negro, Grande volvió a aparecer sobre el escenario con la extrema delgadez que ha mostrado en sus presentaciones recientes, un aspecto que ha generado numerosos rumores sobre su salud física y mental.

Las muestras de emoción se hicieron evidentes principalmente en su voz en un par de momentos del espectáculo. Antes de interpretar One Last Time, Grande pidió el apoyo de sus seguidores: “Londres, voy a necesitar su ayuda con esta (canción)”.

El tema tiene un significado particular para los supervivientes del atentado ocurrido en Manchester, en 2017, durante un concierto de la propia cantante. El ataque dejó 22 muertos y, desde entonces, se ha convertido en una especie de símbolo para quienes sobrevivieron a aquella tragedia. (E)