(LA)HORDE llega a México con obra sobre la colectividad

(LA)HORDE llega a México con obra sobre la colectividad

“La experiencia comienza en el cuerpo, en el movimiento, en la energía de un grupo que avanza, resiste y se transforma”, así describe Eleno Guzmán  a Room with a View, obra que produce y que, señala, invita al espectador a entrar en un espacio donde la danza contemporánea se convierte en una experiencia física atravesada por la protesta, el colapso ambiental y la necesidad de permanecer juntos.

La obra del colectivo francés (LA)HORDE, que dirige artísticamente el Ballet Nacional de Marsella, llega a México el 9 y 10 de octubre al Conjunto Santander de Artes Escénicas, en Guadalajara, y posteriormente se presenta el 17 y 18 de octubre en el Auditorio del Estado de Guanajuato, como parte del Festival Internacional Cervantino.

La obra coproducida por el Conjunto Santander de Artes Escénicas y la empresa cultural MOVES, bajo la dirección artística de Guzmán plantea “una experiencia catártica en la que el cuerpo aparece como territorio de resistencia y como una herramienta para relacionarse con los otros”. 

El productor explica que la pieza se construye como una danza de rebelión y protesta que reivindica la fuerza de lo colectivo. “No plantea al individuo como un cuerpo aislado, encuentra en la colectividad una posibilidad de transformación. Parte de que la identidad de cada persona puede preservarse dentro del grupo y en esa unión surge una posibilidad de esperanza”, señala.

“Nada ocurre en solitario, todo sucede con los demás”, agrega el gestor cultural.

En esta versión, comparte Guzmán, esa reflexión adquiere una nueva dimensión a partir de los cuerpos, experiencias y realidades de los intérpretes.

Créditos: (Especial)

La puesta en escena representa un encuentro entre México y Francia, ya que está bajo la dirección del colectivo francés (LA)HORDE y cuenta con la participación de 16 bailarines mexicanos, proyecto que forma como parte de la celebración por los 200 años de amistad entre México y Francia.

“Es una danza potente, imparable y actual, pero también de una provocación dirigida a los jóvenes para apropiarse del cuerpo, ponerlo en relación con otros y recuperar el poder de la colectividad”, apunta.

“La propuesta combina la la danza contemporánea con la música electrónica del compositor francés RONE y una estética que transita entre la protesta, la catarsis y la celebración del cuerpo colectivo”, comparte.

El elenco, cuenta, fue seleccionado mediante una convocatoria nacional a la que respondieron más de 250 bailarines de 23 estados de la República Mexicana y de la Ciudad de México, un proceso que permitió reunir distintas experiencias y aproximaciones a la danza contemporánea.

Para Guzmán, proyectos de esta escala también abren la posibilidad de transformar las condiciones laborales de los intérpretes y generar ciclos profesionales de trabajo con una producción y una gira estructurada.

“A los bailarines les va a dejar un ciclo laboral bien pagado, trabajando con un equipo y una gira bien articulada. Sus vidas van a cambiar”, afirma, al reflexionar sobre la necesidad de fortalecer las condiciones de trabajo y producción para la danza en México. 

Por Azaneth Cruz

EEZ