La científica del proyecto Artemis III nos dice qué esperar del siguiente viaje del programa lunar

La científica del proyecto Artemis III nos dice qué esperar del siguiente viaje del programa lunar

Barbara Cohen: Tengo una opinión personal, y tiene que ver con mi interés científico, que es saber qué edad tienen los cráteres de la Luna. Si miras la Luna, puedes hacerlo con binoculares, con un telescopio pequeño o incluso en fotografías, verás que está cubierta de cráteres. De hecho, decimos que está saturada, porque cada cráter que se forma lo hace sobre otro cráter. Toda la superficie está cubierta de ellos. Y la Tierra no.

Pero te prometo que por cada cráter que se formó en la Luna hubo impactos también en la Tierra. De hecho, la Tierra recibe más impactos que la Luna. Pero nosotros tenemos mucha agua. Tenemos erosión en nuestros continentes. Nuestros continentes se mueven, se subducen y se forma nueva tierra. Todos esos procesos en la Tierra borran los cráteres. Ya no podemos encontrar aquí esa evidencia. Si queremos saber qué estaba golpeando la Tierra en el pasado, tendremos que ir a la Luna para averiguarlo.


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Cohen se refiere a una etapa muy temprana del sistema solar, hace entre 4,500 y 4,000 millones de años, cuando los impactos eran mucho más frecuentes y todo el vecindario planetario era bastante caótico.

Barbara Cohen: Hubo un periodo en el que creemos que el sistema solar era muy dinámico, había muchos impactos y mucho material moviéndose de un lugar a otro. Había muchísimos cráteres, y cráteres enormes, del tamaño de cuencas, cráteres del tamaño de continentes. Alteraron profundamente la Luna y también habrían alterado la Tierra.

Y, como dije, ya no tenemos esa evidencia porque tampoco conservamos rocas de esa época. Pero realmente vale la pena saberlo. ¿Alteramos la Tierra varias veces? ¿Cómo comenzó la vida? ¿Cómo obtuvimos nutrientes? ¿Cómo se movía el material por el sistema solar? Esa evidencia está preservada en la Luna.

Entre esas huellas está la cuenca Polo Sur-Aitken, en la cara oculta de la Luna y extendida hacia la región polar donde se espera que operen futuras misiones Artemis.

Barbara Cohen: Sería mi deseo personal que los humanos pudieran recoger fragmentos de esa gran cuenca y pudiéramos entender cuándo se formó, qué le hizo a la Luna y qué estaba ocurriendo en el sistema solar en ese momento.


Artemis III todavía no hará eso. Antes tendrá que demostrar algo mucho menos espectacular, pero trascendental para el futuro del programa. Que las naves, los procedimientos y las personas que algún día deberán hacerlo pueden trabajar juntas de manera segura.

Si el cronograma se mantiene, Artemis III volará alrededor de la Tierra en 2027 y el primer alunizaje llegará en 2028. El regreso a la Luna también se construye con misiones poco glamurosas. Algunas, a pesar de eso, terminan siendo imprescindibles.