Cristina Polo, psicóloga, sobre las peleas entre hermanos en verano: "Ciertas acciones de los padres pueden intensificar los conflictos"

Cristina Polo, psicóloga, sobre las peleas entre hermanos en verano: "Ciertas acciones de los padres pueden intensificar los conflictos"

Las peleas y discusiones entre hermanos suelen ser mucho más frecuentes en verano, algo que tiene mucho que ver con el hecho de pasar mucho más tiempo juntos, pero… ¿por qué lo hacen? ¿Tan difícil es la convivencia? Cristina Polo Sevilla, psicóloga de yees! (https://yees.es) y directora de experiencia de usuario, nos explica cómo pueden los padres gestionar esos conflictos que tanto pueden llegar a afectar al bienestar de toda la familia. Pequeños gestos o determinadas palabras de los progenitores pueden llegar a intensificar el enfado entre los hijos, por mucho que lo que se pretenda es justo lo contrario y se busque que jueguen y disfruten juntos en armonía. Cristina Polo nos aclara cuáles son esas situaciones y da consejos muy útiles para conseguir que el nivel de discusiones entre hermanos se reduzca en las vacaciones estivales

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Hermanos bajo el mismo techo todo el día: ¿qué hacer cuando discuten muy a menudo? ¿Cómo gestionar la situación para que dejen de hacerlo?

Lo primero es tener claro que cierto nivel de conflicto entre hermanos es normal, especialmente cuando pasan muchas horas juntos y comparten espacios, juguetes o actividades. Más que intentar que dejen de discutir por completo, el objetivo debe ser enseñarles a gestionar los desacuerdos de forma adecuada.

Para ello, es importante establecer normas claras de convivencia, favorecer momentos de juego separados, si así lo necesitan y ayudarles a expresar lo que sienten sin recurrir a gritos o agresiones. También conviene prestar atención a los momentos en los que cooperan y se llevan bien, reforzando esas conductas positivas.

Más que intentar que dejen de discutir por completo, el objetivo debe ser enseñarles a gestionar los desacuerdos de forma adecuada

Cristina Polo Sevilla, psicóloga de yees!

¿Por qué algunos hermanos discuten de manera mucho más habitual que otros? ¿Qué errores de crianza pueden dar lugar a esos conflictos?

Cada relación entre hermanos es única y está influida por múltiples factores como la edad, la personalidad, el carácter o incluso las dinámicas familiares. También las diferencias individuales entre hermanos pueden hacer que existan más roces.

Además, ciertas acciones de los padres pueden intensificar los conflictos, como comparar constantemente a los hijos, etiquetarlos ("el responsable", "el rebelde"), favorecer de forma evidente a uno de ellos o intervenir siempre tomando partido. Estas situaciones pueden alimentar la rivalidad y la sensación de injusticia aunque no se haga de forma malintencionada o, incluso, de forma inconsciente.

¿Qué es lo que nunca debe hacer un padre o una madre ante una discusión entre sus hijos?

Lo más importante es evitar actuar como juez buscando culpables de manera inmediata. También es recomendable no minimizar las emociones de los niños ni ridiculizar el conflicto, aunque a los adultos les parezca insignificante. Frases como "deja de llorar por tonterías" o "tu hermano siempre tiene razón" suelen aumentar la frustración y dificultan que aprendan a resolver sus diferencias de forma constructiva.

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¿Cuáles son las causas más comunes de los conflictos entre hermanos durante el verano?

Durante el verano suelen coincidir varios factores: más tiempo compartido, cambios en las rutinas, menor estructura diaria, aburrimiento y, en algunos casos, una mayor demanda de atención por parte de los padres. Además, el calor, el cansancio o la alteración de los horarios de sueño pueden hacer que los niños estén más irritables y tengan menos recursos para gestionar sus emociones.

 

Hermanos enfadados© Getty Images

¿Cómo influye la diferencia de temperamento entre hermanos en la frecuencia e intensidad de los conflictos?

El temperamento tiene un peso importante. Cuando un niño es más impulsivo, intenso o competitivo y el otro es más sensible, tranquilo o necesita más espacio personal, es normal que surjan fricciones. Estas diferencias no son un problema en sí mismas; de hecho, pueden ser una oportunidad para que aprendan a relacionarse con personas distintas. La clave está en ayudarles a comprender que no todos reaccionan igual ante las situaciones y fomentar el respeto mutuo.

 ¿Qué habilidades emocionales necesitan los niños para manejar mejor la frustración y el enfado en casa?

Resulta fundamental que aprendan a identificar y nombrar sus emociones, tolerar la frustración, esperar turnos, desarrollar empatía y utilizar estrategias de autocontrol cuando se enfadan. También necesitan adquirir habilidades de comunicación para expresar lo que les molesta de forma respetuosa y buscar soluciones en lugar de reaccionar impulsivamente. Estas competencias se desarrollan progresivamente y requieren acompañamiento y práctica.

Lo más importante es evitar actuar como juez buscando culpables de manera inmediata.

Cristina Polo Sevilla, psicóloga de yees!

 ¿Cómo pueden los padres crear 'espacios propios' para cada hijo incluso en casas pequeñas?

No siempre es necesario disponer de una habitación para cada niño. Lo importante es que cada uno tenga momentos y rincones donde pueda sentirse dueño de su espacio. Puede ser una mesa para dibujar, una estantería personal, una zona de lectura o simplemente un tiempo individual en el que no tenga que compartir actividades con su hermano. También es muy beneficioso que los padres dediquen momentos exclusivos a cada hijo, aunque sean breves.

 ¿Cuándo deben intervenir los adultos y cuándo es mejor dejar que los niños resuelvan sus propios conflictos?

Si el conflicto es leve y ambos niños tienen recursos para dialogar, es positivo darles la oportunidad de buscar soluciones por sí mismos. Esto favorece su autonomía y capacidad de negociación.

Sin embargo, los adultos deben intervenir cuando aparecen agresiones físicas, insultos, amenazas, una gran desigualdad de poder entre los hermanos o cuando la discusión escala de manera que ninguno de los dos puede regularse emocionalmente.

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¿Qué estrategias pueden ayudar a que el verano sea un periodo de disfrute y no de desgaste familiar?

Mantener cierta estructura diaria suele ser de gran ayuda. No se trata de reproducir los horarios escolares, sino de conservar rutinas básicas relacionadas con el sueño, las comidas y algunas actividades organizadas.

También es recomendable combinar momentos compartidos con espacios individuales, fomentar actividades al aire libre, limitar el aburrimiento excesivo y ajustar las expectativas: es normal que existan conflictos ocasionales cuando se convive tantas horas.

 ¿Qué hacer cuando los mismos conflictos se repiten día tras día y parecen no tener solución?

Cuando un conflicto se repite constantemente, conviene analizar qué necesidad hay detrás. A menudo las discusiones recurrentes no tienen que ver únicamente con el motivo aparente, sino con cuestiones como la búsqueda de atención, los celos, la necesidad de reconocimiento o la falta de habilidades para resolver problemas.

En estos casos, resulta útil observar los patrones, anticiparse a las situaciones conflictivas y trabajar soluciones específicas. Si el malestar es intenso o afecta significativamente a la convivencia familiar, puede ser recomendable consultar con un profesional de la psicología infantil y familiar.