Bea Gimeno recupera en Mallorca su vestido de preboda dos años después: "Reflejaba exactamente lo que quería"

Bea Gimeno recupera en Mallorca su vestido de preboda dos años después: "Reflejaba exactamente lo que quería"

Hay diseños que se eligen para una ocasión muy concreta y que, una vez pasada, quedan relegados al fondo del armario. Y hay otros capaces de desprenderse de la etiqueta con la que fueron concebidos para volver a funcionar tiempo después una y otra vez. Bea Gimeno acaba de demostrar que un vestido de preboda puede pertenecer perfectamente a este segundo grupo. Dos años después de su enlace con Nacho Aragón, la creadora de contenido ha recuperado durante sus vacaciones en Mallorca uno de los modelos más especiales que lució durante aquel inolvidable fin de semana.

La elección, además, tiene un componente especialmente romántico. Bea ha vuelto a ponerse el vestido para una cena con su marido en el mismo hotel en el que pasaron su noche de bodas. "Y me volví a poner el vestido de nuestra preboda", ha explicado en redes sociales junto a varias imágenes de su look, antes de dedicar unas palabras a las creadoras de este vestido: "Gracias chicas, me hicisteis muy feliz, pero sobre todo supisteis reflejar exactamente lo que quería", escribía mencionando a la firma barcelonesa Marta Martí.

Bea Gimeno luciendo el vestido de su preboda durante las vacaciones de verano© @begimeno
Bea Gimeno durante sus vacaciones en Mallorca con el vestido de su preboda

Un vestido de preboda pensado para ser siempre especial, no para un solo día

Para entender por qué el diseño sigue funcionando dos años después hay que volver a septiembre de 2024. Bea Gimeno y Nacho Aragón se casaron en Mallorca y convirtieron su enlace en varios días de celebraciones. Tras una íntima ceremonia religiosa el jueves 5 de septiembre, el viernes reunieron a sus amigos en una preboda junto al mar y el sábado celebraron su gran fiesta ante cerca de 400 invitados.

Bea Gimeno luciendo el vestido de su preboda durante las vacaciones de verano© @begimeno
Bea Gimeno durante sus vacaciones en Mallorca con el vestido de su preboda

Fue precisamente para la preboda —a la que no faltaron influencers como María Pombo y Pablo Castellano o María García de Jaime y Tomás Páramo— cuando Bea confió en Marta Martí. La diseñadora creó especialmente para ella un conjunto de Alta Costura inspirado en el modelo Adele de su colección nupcial My Universe. Con cuello cascada, escote en V en la espalda, tirantes, falda asimétrica y fajín con hebilla lateral, estaba confeccionado con seda satinada, muselina y encajes antiguos dispuestos a modo de patchwork.

Ahora, lejos del contexto nupcial, Bea lo ha llevado de una forma mucho más relajada, demostrando hasta qué punto los complementos pueden cambiar la lectura de una prenda. Unas sandalias planas de Zara y joyas de Leandra Studio y Simuero han sido suficientes para transformar aquel look de preboda en un estilismo perfecto para una noche de verano.
Y es precisamente ahí donde su elección puede servir de inspiración a quienes están preparando su enlace.

Bea Gimeno luciendo el vestido de su preboda durante las vacaciones de verano© @begimeno

"Sobre el dress code de la novia para una preboda no hay nada escrito, pero un vestido de cóctel o fiesta, muy especial, es la elección más habitual", apunta Estrella Albendea, experta en Novias de ¡HOLA! Pensar en la vida que tendrá esa prenda después de la preboda puede ser, por tanto, una buena fórmula para acertar. Siluetas sencillas, largos mini o midi y tejidos como el encaje o la seda permiten que, cambiando zapatos, bolso y joyas, un diseño deje atrás su carácter nupcial. Incluso el blanco, tan asociado a las prometidas durante esos días, resulta especialmente fácil de trasladar después al armario de verano.

Bea Gimeno en su preboda © @alenavbas
Bea Gimeno en su preboda

Susana Molina también recupera uno de los vestidos de su boda

Bea Gimeno no es la única que este verano ha decidido abrir el que fuese su armario nupcial, pues Susana Molina también ha recuperado durante sus vacaciones el vestido corto de croché blanco que eligió para su posboda, una prenda que fuera de aquel contexto funciona como un vestido ideal para la playa.

Susana Molina con el vestido de ganchillo que llevó en su posboda© @susana_bicho

Susana y Guille Valle se casaron el 13 de junio de 2025 en El Gasco, una finca situada a las afueras de Madrid, después de cinco años de relación. Más de 200 personas les acompañaron en una celebración al aire libre dividida en cuatro espacios —ceremonia, cóctel, cena y fiesta— en la que la novia apostó por un elegante estilismo firmado por Claro Couture. Algo más de un año después, el modelo que lució tras la gran celebración ha cambiado de escenario. Con sandalias planas y un bolso de fibras naturales, el croché blanco pierde cualquier apariencia exclusivamente nupcial y se convierte en una de esas prendas que encajan de manera natural en una maleta de verano.