Amalia de Holanda sorprende en Alemania con un vestido de rayas y las joyas de esmeraldas desmontables que Máxima conserva de 1896
Cuando se trata de la ceremonia inaugural de los Campeonatos del Mundo de Hípica 2026 (FEI World Championships), pocas figuras resultan tan apropiadas como Amalia de Países Bajos. La heredera al trono neerlandés encabezó la representación de la realeza europea en una cita a la que también asistieron la infanta Elena, invitada de honor, Zara Tindall y la princesa Benedicta de Dinamarca. Una aparición relevante ahora que ha asumido un papel destacado en la agenda oficial de la Casa Real neerlandesa. Desde pequeña, Amalia mantiene una estrecha relación con el mundo ecuestre: empezó a practicar equitación con cuatro años y desde entonces ha participado en varias competiciones junto a su inseparable caballo Mojito. Y, por supuesto, para esta especial ocasión, la princesa nos sorprendió con un look tan elegante como favorecedor.
El look de Amalia de Países Bajos: así impecable vestido de rayas verdes
Para este compromiso internacional, que afronta en solitario, Amalia apostó por un look impecable protagonizado por las rayas verticales en blanco y verde, una combinación fresca que además conectaba con el carácter natural y ecuestre de la cita. El vestido elegido pertenece a la firma Nina Blanc: se trata del modelo The Verdelle Val Dress (449 euros), una pieza de carácter atemporal que combina comodidad y elegancia gracias a su silueta depurada y sus prácticos bolsillos laterales. Confeccionado a mano, mezcla lino y Tencel —una fibra de origen natural y acabado sedoso— y juega con rayas verdes sobre un fondo de tono natural para conseguir un resultado clásico muy acorde con su estilo y personalidad.
De los pendientes con un guiño a su madre a la romántica propuesta de belleza
Para acompañar el vestido y conseguir un look de impacto, la heredera al trono apostó por unos pendientes desmontables de esmeraldas que se convirtieron en los complementos más especiales de la noche. Se trata de un diseño de dos cuerpos: una primera piedra ovalada rodeada de diamantes da paso, mediante un pequeño brillante, a una esmeralda en forma de lágrima también enmarcada por diamantes.
Unas joyas fechadas en 1896 que forman parte del joyero de su madre, la reina Máxima, y con las que Amalia introdujo un bonito guiño a su estilo, además de prolongar el verde protagonista del vestido hasta el rostro.
La propuesta de belleza siguió esa misma línea cuidada y de aire romántico. El maquillaje mantuvo un acabado natural y luminoso, con la mirada ligeramente marcada, las pestañas definidas y los labios en un favorecedor tono rosado. El cabello, por su parte, lo llevó en una media coleta que despejaba el rostro mientras dejaba el resto de la melena suelta para aportar movimiento. Además, las ondas ligeramente marcadas en medios y puntas terminaban de reforzar ese acabado pulido, pero sin resultar rígido.
Un look romántico y relajado para su llegada a Aachen (Aquisgrán)
Durante el día ya la habíamos visto llegar a Aquisgrán, la ciudad alemana encargada de acoger esta nueva edición del campeonato, un momento que despertó gran expectación entre los asistentes. Para su llegada, la hija de Guillermo y Máxima de los Países Bajos confió en un estilismo relajado, con guiños románticos y un punto desenfadado. Así, se decantó por la firma francesa Sézane y una de sus camisas más especiales, el modelo Eneala (125 euros), en tono frambuesa y decorado con bordados blancos, que combinó con unos pantalones relajados en un ideal color blanco.
Para completar el look, la princesa apostó por una cuidada selección de accesorios. Entre ellos destacó el bolso Vancouver de DeMellier London (495 euros), un modelo icónico que triunfa tanto entre las royals como entre algunas de las chicas más estilosas gracias a su silueta elegante. A él sumó unos pendientes de Zara en forma de flor, un detalle que aportaba un punto más femenino al conjunto. Para el toque casual eligió unas zapatillas Adidas Originals Handball Spezial (110 euros), uno de los modelos que más terreno ha ganado en las últimas temporadas y que terminaba de romper con el aire más clásico de la propuesta.





