Aceleran sin freno... legal: México sin reglamento homologado para motos
Con una venta récord de 1.2 millones de motocicletas en cinco meses, el mercado mexicano ha superado la capacidad regulatoria de las autoridades y los marcos de seguridad vial.
“México está convirtiendo a millones de personas en motociclistas mucho más rápido de lo que los está convirtiendo en conductores profesionales o capacitados”, dijo Jesús A. Rodríguez Albornoz, CEO de la firma de consultoría Bisual.
Rodríguez indicó que el comportamiento se refleja en las estadísticas oficiales, pues mientras el parque vehicular nacional continúa en máximos históricos impulsado por el delivery y el transporte diario, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) confirma que los accidentes con motocicletas registraron un incremento de 11.4 por ciento en el país.
Esta tendencia al alza va de acuerdo con la información del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual calcula que los motociclistas ya representan cerca de 35 por ciento de las muertes viales en América Latina y el Caribe.
Según el experto, el fenómeno responde a una masiva democratización de la movilidad económica urbana, pero ha detonado una crisis de siniestralidad mortal que va más allá de culpas individuales entre conductores. En la problemática intervienen múltiples factores críticos, como la velocidad, falta de experiencia, nula capacitación en conducción defensiva, la dañada infraestructura y el diseño deficiente de las intersecciones.
Parte importante de este tema se ocasiona en CDMX, donde el parque vehicular se triplicó en una década, de 260 mil a 820 mil unidades, vinculándose a casi seis de cada 10 muertes viales en la capital.
Para enfrentar este reto, sugiere adoptar modelos internacionales como el de España, donde se aplica un programa de licencias escalonadas: A1 permite motos de hasta 125 cc /11 kW desde los 16 años; la A2, hasta 35 kW desde los 18; y la categoría A, sin límite de potencia, requiere 20 años de edad y al menos dos años previos con la A2. Para obtenerlas aplican exámenes teóricos y prácticos. El país también exige matriculación, placa, permiso de circulación y seguro obligatorio.
El analista indicó que aunque en el país, principalmente en la CDMX, se aplican medidas como el emplacamiento a vehículos de dos ruedas, es necesario tener una regulación homologada en toda la nación, porque nuestro mercado tiene una fuerte presencia de motocicletas de baja cilindrada, compradores primerizos, uso laboral, delivery y movilidad urbana.
“Los kilómetros recorridos suben, mientras que la capacitación sigue siendo desigual, la regulación está fragmentada, la infraestructura sigue diseñada principalmente para el automóvil, la fiscalización es dispareja y la información estadística sigue siendo incompleta”, indicó.
Rodríguez dijo que 90 por ciento de las motocicletas en el país carecen de seguro.
PAL