La viuda y los hijos de Juan Tamariz, en pie de guerra: "La indicación que me han dado es que no te hable"
La muerte de Juan Tamariz el pasado martes, 18 de agosto, ha sacado a la luz la supuesta guerra que existía entre los cuatro hijos del ilusionista (Ana, Mónica, Alicia y Juan Diego) y su mujer, Consuelo Lorgia, con la que llevaba 17 años casado. Según contaron en Ya es verano, el programa de Antena 3 presentado por Pepa Romero, la relación entre ellos era muy complicada desde hacía tiempo.
El periodista Carlos García contó la versión de Consuelo. Según relató, los hijos de Tamariz lo ingresaron sin que ella lo supiera en una residencia a principios de año, debido a los problemas de movilidad que le había causado el párkinson que padecía, y no le permitieron ir a visitarlo. De hecho, tuvo que investigar por su cuenta dónde habían ingresado al mago para poder verlo.
Finalmente, logró localizarlo a través de varios mensajes con el propio ilusionista y, para poder acceder a la residencia, enseñó fotografías de su boda a los trabajadores del centro. "Cuando llegué, estaba escrito que solo podían visitarlo los cuatro hijos", contó. "Y tenía los ojos hinchados de llorar", aseguró.
Finalmente, Consuelo acabó enterándose del motivo por el que habían prohibido a Juan hablar con ella. "Supuestamente, por todo lo que había hecho", contó sin dar más detalles. Además, aseguró que un hermano de Tamariz le dijo: "La indicación que me han dado es que no te hable".
Consuelo Lorgia: "Todavía no entiendo muchas cosas"
El momento más duro de su relato llegó cuando contó que no pudo despedirse de él antes de su muerte. "Fui al mismo Urgencias y le dije a la enfermera: '¿Puedo entrar?'. Y me dijo: 'Perdone, Consuelo, no podemos dar datos'. Le acabaron de poner en visitas restringidas. Le dije: 'Pero si yo soy la esposa'. Le mostré la foto y dijo: 'Sí, pero no puedo darle datos'. Y que no, que no me dejaban entrar, que no podían darme referencias, que no podían decirme nada. Así me quedé. Entonces fue cuando llamé yo al hijo que se iba a almorzar y le dije: 'Yo voy, te reemplazo mientras tu vas a almorzar'. Y dijo: 'No, porque aquí están Ana y Mónica'. Entonces ya mi turno era como de cuatro, cuando volviera él de comer. Entonces ya le pregunté al hijo: 'Por favor, dígame dónde está Juan'. Y el hijo me dijo que estaba en el séptimo piso. Y entonces ya me llamó Manu y me dijo: 'Se murió Juan'. Me dijo: 'Viene la funeraria'. ¿Pero cómo así? ¿A qué hora se murió? Y no me dijo nada más. Le dije: 'Espéreme, por favor'. Y dijo: 'No, no creo que alcance'. Aparentemente se acaba de morir, pero no, según lo que veo en el internet se murió a las cuatro. Y yo a las dos de la tarde estuve llamando al hijo que dijo que iba a ir a comer. Te lo juro, te lo juro por Dios santo, que yo todavía no lo entiendo. Todavía no entiendo muchas cosas".
Tras exponer esta situación, Carlos García explicó que "el tema de la relación entre Juan y los hijos era un melón que venía de tiempo atrás y que no siempre Juan y Consuelo habían tenido, ni muchísimo menos, un consenso sobre cómo afrontar eso". Además, desveló que en el tanatorio, durante el velatorio del mago, "en ningún momento vimos interacción" entre los hijos de Tamariz y Consuelo. Según contó, el círculo que arropaba a Consuelo "era más cerrado" y ella estaba "emocionada y pasando su duelo".
Por su parte, la periodista Lorena Vázquez compartió la versión de los compañeros de profesión de Tamariz sobre lo ocurrido, quienes destacan "el cuidado tan amoroso y respetuoso que tenían los hijos de Juan con él". "La relación de los hijos de Juan con Consuelo me dicen que era bastante complicada y tensa, pero una cosa que me apuntan y creo que no se sabía hasta ahora es que también me aseguran que la relación entre Juan y Consuelo era una relación complicada, y dicen complicada sin dar demasiados detalles", comenzó diciendo.
"Hay muchos compañeros que sí podían entrar en la residencia a ver a Juan tranquilamente, con el permiso de sus hijos, pero, sobre todo, con el permiso de Juan porque Juan estaba perfectamente bien, me aseguran, de salud mental. Él era consciente de quién le visitaba, de quién no... Sí es verdad que le pedía a sus compañeros que no se agolparan todos el mismo día y pedía que esas visitas fueran programadas con tiempo. Por eso es importante que destaquemos que me aseguran que la relación entre Juan y Consuelo era complicada", insistió.
Por último, Lorena destacó que, según le trasladaron sus compañeros de profesión, el ilusionista "fue consciente en todo momento, hasta el final, de toda la información que se estaba dando, a quién se estaba dando y cómo se estaba dando".



