Así responden los niños de hoy a la famosa pregunta de qué quieren ser de mayores: "Lo que más valoran no es el salario, sino las personas"
Se acaba de publicar la XX Encuesta Adecco Qué quieres ser de mayor, el mayor termómetro social que hay en España acerca de los sueños y aspiraciones de la infancia. Este año, la profesión más importante del mundo para los niños y niñas españoles es la de médico (para un 38,6%), seguida de maestro (9,1%), policía (6,8%) y científico (3,4%). También son profesiones destacadas para ellos la de bombero, ingeniero, programador, desarrollador de inteligencia artificial y creador de robots. Para averiguar qué se desprende de estos datos, hemos hablado con Patricia Herencias, responsable de Comunicación del Grupo Adecco, quien nos indica que cuando les pedimos que piensen en el valor de una profesión, tienen muy presentes conceptos como cuidar, enseñar, proteger o contribuir al progreso de la sociedad. "Es una visión bastante humana del trabajo", nos dice. "De hecho, un 8% dice que todos los trabajos son importantes porque cada uno aporta su “grano de arena”, e incluso hay niños que consideran que el trabajo más importante es ser padre o madre".
Eso sí, conviene tener en cuenta que la de médico, profesor, policía y científico son las profesiones que los niños consideran más importantes para la sociedad, no necesariamente aquellas a las que quieren dedicarse. En realidad, los niños siguen deseando ser futbolistas (un 20% de ellos), policías (un 5,7%), diseñadores gráficos (5,7%), ingenieros (5,1%) y actores (4,2%); mientras que las niñas sueñan con ser profesoras (así lo quiere el 22,6 % de las encuestadas), veterinarias (9,4 %), cantantes (5,7 %), doctoras ( 5,7 %) y policías (4,2 %).
Algunas aspiraciones aparecen y desaparecen al ritmo de los referentes sociales y culturales de cada momento, mientras que otras vocaciones se mantienen sorprendentemente estables con el paso de los años.
Patricia Herencias nos dice al respecto que las aspiraciones de los niños también reflejan mucho el momento que viven y, en ese sentido, hay profesiones que pueden tener un componente de 'moda'. Así, hace unos años los youtubers y creadores de contenido, por ejemplo, irrumpieron con muchísima fuerza; "eran figuras nuevas, muy visibles y aspiracionales para los más jóvenes", señala la experta. "Con el tiempo, esa novedad puede haberse normalizado y otras profesiones o referentes ocupan ahora más espacio en su imaginario".
"Eso no significa que los creadores de contenido hayan desaparecido de sus referentes —de hecho, figuras como Ibai Llanos siguen apareciendo en la encuesta—, pero ya no tienen el protagonismo de otras ediciones", puntualiza. "Este año vemos que ganan peso personas mucho más cercanas, como la madre, el padre, los profesores o los amigos, especialmente cuando les preguntamos por quién querrían que fuese su jefe o jefa".
La portavoz del Grupo Adecco nos explica un dato que considera muy importante, y es que hay algo que permanece bastante estable frente a esas modas, como es el hecho de las de profesora y futbolista llevan años ocupando las primeras posiciones entre las profesiones soñadas por niñas y niños. "Por eso, más que interpretar que ahora buscan profesiones 'más serias', diríamos que algunas aspiraciones aparecen y desaparecen al ritmo de los referentes sociales y culturales de cada momento, mientras que otras vocaciones se mantienen sorprendentemente estables con el paso de los años".
Niños y niñas, ¿sueños y aspiraciones diferentes?
"Las diferencias siguen siendo bastante claras", nos asegura Herencias. Un año más, entre las niñas destaca una de las profesiones con la que más han soñado tradicionalmente, como la de profesora, que continúa siendo la más deseada, con un 22,6%, seguida de veterinaria, con un 9,4%, y cantante y médica, ambas con un 5,7%. Entre los niños, futbolista mantiene un liderazgo muy destacado, con un 20%, seguido a bastante distancia por policía y diseñador gráfico, ambos con un 5,7%, e ingeniero, con un 5,1%.
Es muy importante que niños y niñas tengan acceso desde pequeños a referentes muy diversos.
"También encontramos diferencias en cómo imaginan su futura vida laboral". El 56,6% de las niñas preferiría acudir a la oficina, mientras que entre los niños la opción mayoritaria es trabajar desde casa. Además, ellas muestran una mayor predisposición a trabajar en otro país: un 35,8% frente al 20% de ellos.
"Tras veinte ediciones de encuesta podemos decir que los patrones profesionales por género siguen siendo bastante persistentes: la enseñanza continúa teniendo mucho peso entre las niñas y el deporte entre los niños", añade Patricia Herencias. "Probablemente las aspiraciones profesionales se construyen desde edades muy tempranas a partir de múltiples estímulos: los modelos que encuentran en casa y en el colegio, las figuras públicas con las que se identifican, el deporte, la cultura o las profesiones que ven representadas a su alrededor". Por eso considera tan importante que niños y niñas tengan acceso desde pequeños a referentes muy diversos y puedan conocer todo el abanico de posibilidades profesionales, sin asociarlas necesariamente a un género.
¿Qué es lo que haría más felices a los niños de su trabajo soñado?
Averiguar qué es lo que haría más felices a los niños y a las niñas en su trabajo soñado es también un dato revelador acerca de cómo ven ellos el mundo y de qué es lo más importante en la vida para ellos. Patricia Herencias cree que es una de las respuestas más bonitas de la encuesta, porque lo que más valoran no es el salario, sino las personas. "El 22,7% señala como principal factor para ser feliz en el trabajo tener un buen ambiente laboral: buenos compañeros, sentirse integrado y trabajar con personas agradables".
Después aparecen la satisfacción de hacer bien su trabajo y sentirse realizado, con un 15,9%; dedicarse a algo que les guste o les apasione, con un 11,4%; y saber que su trabajo sirve para ayudar a otras personas, con un 10,2%. También mencionan el apoyo del jefe, el reconocimiento, el salario, los horarios o las oportunidades de aprender y crecer.
"Creo que es una reflexión muy interesante también para los adultos: incluso antes de incorporarse al mercado laboral, los niños ya asocian un buen trabajo no solo con qué haces, sino también con quién lo haces, cómo te sientes haciéndolo y para qué sirve".

